En las próximas semanas se podrían presentar dos escenarios posibles en el desarrollo de la epidemia del coronavirus 2019-nCoV, ahora rebautizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como Covid-19, de acuerdo con Samuel Ponce de León, investigador de la Facultad de Medicina de la UNAM.

El primero es un escenario de contención en el que se pueden presentar entre 40,000 y 50,000 casos de infectados hasta en 30 países, y en cuatro o cinco semanas se puede esperar el fin de la epidemia, algo similar a lo que ocurrió con el brote del síndrome respiratorio agudo grave (SARS).

En el segundo escenario, la enfermedad podría extenderse a más de 50 países con brotes epidémicos múltiples, pudiendo contagiar a más de 100,000 personas en dos meses. “Mi pronóstico es que el virus establecerá una circulación continua en el planeta con temporadas altas, similar a la influenza” indicó Ponce de León, miembro de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC).

El impacto de este último escenario, denominado de extensión, dependerá de muchos factores como la velocidad de transmisión del virus, el valor R0 —una cifra que permite estimar qué tan contagioso es un virus, con base en el número de personas promedio que puede contagiar alguien que ya está contagiado—, así como la infraestructura hospitalaria y de cuidados intensivos de los países.

“México debe de revisitar lo aprendido en 2009 durante la epidemia del virus de la influenza H1N1. Sin embargo, en este caso no tenemos por ahora tratamiento ni vacuna, por lo que se deberá seguir las recomendaciones de higiene personal para disminuir los contagios. Nos debemos preparar para el peor de los escenarios” señaló el investigador.

Este nuevo coronavirus no parece ser tan grave como los otros a los que nos hemos enfrentado, pues su tasa de mortalidad es de 2%, baja comparada con la del SARS, de 9.6%, o el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS), de 34.4 por ciento.

Durante la primera sesión del ciclo de mesas redondas El Coronavirus de Wuhan: Origen y Evolución de una Epidemia, organizado por El Colegio Nacional, José Campillo, investigador del departamento de Biología Educativa de la Facultad de Ciencias de la UNAM, hizo un recuento de la historia evolutiva de los virus y señaló que el 2019-nCoV se originó a partir de un coronavirus preexistente que infecta probablemente a murciélagos o pangolines.

Campillo hizo un llamado para evitar estigmatizar a estos organismos y “luchar contra la pandemia, no contra China, los murciélagos o los pangolines”.

Ahora se llama Covid-19

El nuevo nombre que la OMS le otorgó al nuevo Coronavirus surgido en China será Covid-19, con la intención de terminar con las confusiones y los nombres erróneos.

El nuevo nombre se compone de las primeras letras de la enfermedad en inglés: corona (Co), virus (vi), disease (d) y el año en que se localizó, 2019 (19).

La OMS recordó que está prohibido nombrar a una enfermedad como un punto geográfico, como es el caso de quienes llamaron esta enfermedad “virus de Wuhan”, así como llamarla como un especie animal y mucho menos como un grupo de personas.

La OMS calcula que empleará al menos 18 meses más para lograr concretar una vacuna que ataque esta enfermedad, pero recordó que hasta ahora se ha podido atender a diferentes pacientes.

Hasta el momento, la organización tiene registrados 42,708 pacientes contagiados (Hubei reporta 44,200 casos y 1,110 decesos) y sólo 393 se encuentran fuera de China, por lo que esperan que las acciones de control continúen funcionando. (Con información de la AMC, Notimex y AFP)