A la fecha van 31,161 casos y 638 fallecimientos por coronavirus 2019-nCoV, con una mortalidad no muy alta, pero significativa de 2.3% (para SARS, 10%, y MERS, 35 por ciento). La infección se ha identificado en más de 30 países con dos fallecimientos fuera de Wuhan, China, principal punto de infección.

En Hong Kong ya se declaró una epidemia con rutas de transmisión propias y es muy probable que veamos alrededor del planeta la aparición de infecciones y establecimiento de cadenas de transmisión autóctonas, en México, la infección podría llegar en las próximas semanas.

Bajo este escenario la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) conformó la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia del Coronavirus, “para colaborar con las instituciones y enfrentar esta insólita situación con la mejor información y difusión posible”, aseguró Samuel Ponce de León Rosales, coordinador del Programa Universitario de Investigación en Salud (PUIS).

El especialista indicó en conferencia de prensa que hoy enfrentamos tres epidemias: la de coronavirus, la alarma y el miedo, muchas veces injustificados, pues también surgen noticias con y sin fundamento. Por ello, “es importante que la sociedad se mantenga informada”.

Precisamente para eliminar la desinformación, esta institución participará en la difusión del conocimiento de la enfermedad, su transmisión e implicaciones; se elaborarán materiales educativos en diversos niveles; en colaboración con la Secretaría de Salud se establecerán acciones preventivas para centros educativos y el resto de la población; además se implementarán proyectos de investigación en diversas áreas, como biomedicina, virología y producción de reactivos de diagnóstico.

La intervención consiste en comunicar la situación general, los riesgos y qué costumbres se deben modificar para limitar los riesgos, por ejemplo: no saludar de mano, con besos y abrazos, lavado frecuente de manos, estornudar y toser en un pañuelo o en el ángulo del codo. En general son medidas preventivas que se utilizan para enfrentar otras infecciones, como la que enfrentamos en el 2009 con la influenza AH1N1.

Los protocolos son en realidad muy sencillos, la clave está en la participación de la sociedad, aseguró Ponce de León Rosales, “el estado da directrices, pero los que tienen que cambiar y aplicar conductas diferentes son propiamente los individuos que formamos parte del país”.

Antonio Lazcano Araujo, de la Facultad de Ciencias, agregó que una vez que un virus aparece y se instala en cualquier grupo biológico, se queda para siempre. Por eso, “las medidas que tomemos deben ser parte de nuestros hábitos cotidianos individuales y colectivos”.

A estas voces se sumó Mauricio Rodríguez Álvarez, de la Facultad de Medicina: “Aprovechemos que el avance ha sido lento para que la población se informe, si le queda claro a la gente cómo se logra el contagio, dónde están los riesgos reales y las acciones a seguir, podremos tener menor riesgo”.

Confirman muerte de médico

Las autoridades sanitarias chinas finalmente confirmaron la muerte de Li Wenliang, el joven médico que trató de alertar sobre el nuevo coronavirus y que fue contenido por la policía china.

“En la lucha contra la epidemia, Li murió pese a todos los esfuerzos para reanimarlo. Lamentamos profundamente su fallecimiento”, publicó el Hospital Central de Wuhan.

Una historia diferente al 2009

México vive un mejor escenario que con la influenza A (H1N1)

Nunca hay un buen escenario para contender contra una epidemia, pero Samuel Ponce de León, del Programa Universitario de Investigación en Salud de la UNAM, enfatizó que la situación en la que hoy nos encontramos es mucho mejor a cuando nos enfrentamos a la pandemia de A (H1N1). “El escenario que hoy vemos es para el que nos habíamos preparado. Suponer que la epidemia iniciaría al otro lado del mundo y que tendríamos tiempo para armar una respuesta”.

Probablemente México fue el país que vivió con mayor intensidad el inicio de la pandemia ¿qué sucedió en aquel 2009?

  • Analistas imputaron la causa a las actividades de producción intensiva de carne de cerdo en La Gloria, Veracruz. Por ese motivo, en algunos países, le llamaron “gripe mexicana” y en otros se restringió la circulación de ciudadanos mexicanos, lo cual derivó en un proceso de estigmatización internacional.
  • El 24 de abril, laboratorios de Estados Unidos y Canadá identificaron el virus de influenza humana A (H1N1) en actividades de vigilancia epidemiológica del país, por lo cual el gobierno federal activó el Plan Nacional de Preparación y Respuesta.
  • Se anunció el cierre de escuelas en la Ciudad de México, se decretaron medidas de distanciamiento social que incluyeron cierre de restaurantes y lugares de entretenimiento, así como la cancelación de grandes reuniones públicas a escala nacional. Así hasta el 11 de mayo.
  • Del 1 de marzo al 2 de junio del 2009, la SSA registraba en México 5,563 casos confirmados por laboratorio y 103 defunciones.
  • El 7 de mayo, la Secretaría de Hacienda declaró a México en recesión por la caída del PIB en dos trimestres. La llegada de la epidemia contribuyó a profundizar dicha crisis.
  • El 11 de junio se elevó el nivel de alerta de pandemia a fase 6, luego de reconocer que el virus era contagioso y se propagaba fácilmente entre las personas y de un país a otro. Para esa fecha se habían notificado casi 30,000 casos en 74 países, los más afectados (80% de los casos), Estados Unidos y México.
Diferencia entre brote, epidemia y pandemia.
Diferencia entre brote, epidemia y pandemia.

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