Oaxaca.- Un horno que fue empleado por ancestros zapotecos para la elaboración de piezas de cerámica hace más de 1,300 años, fue encontrado por arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en la zona arqueológica de Atzompa, que este año abrirá sus puertas.

Dicho fogón prehispánico confirma la tradición alfarera en Oaxaca, pues se trata de uno de los hornos mejor conservados de todos lo que se han encontrado en esta zona zapoteca, aun los hallados en el área arqueológica de Monte Albán.

El responsable de los trabajos de excavación, el arqueólogo Jaime Vera detalló que dicho horno está enterrado bajo un piso de estuco de plataforma conocida como Casa de los Altares.

"Se presume que data de los primeros años de ocupación del sitio prehispánico, entre 650 y 900 d.C., lo que se ha inferido a partir de la cerámica asociada que también se encontró, y que se halló muy por debajo del piso de estuco que lo cubría, que corresponde a esa época; pero para confirmarlo se harán estudios", explicó el espacialita.

Precisó que sobre la misma plataforma Casa de los Altares, poco antes de hallar el horno se encontraron asociadas a éste nueve ollas fragmentadas de cerámica gris, cuyas dimensiones oscilan entre 90 centímetros de diámetro y un metro punto dos alto, de las cuales tres presentan incrustaciones alrededor del cuello, como si fueran espinas.

"El horno consta de una pared circular de adobe de dos punto un metros, a partir de la superficie hacia las troneras que están dispuestas de manera convergente hacia el centro, y un respiradero en la parte inferior de aproximadamente 20 centímetros.

"Si bien los hornos contemporáneos no son idénticos en dimensiones y disposición de las troneras, sí conservan los elementos constitutivos y la función como espacio de cocción de cerámica", precisó.

El también investigador anunció que como parte de los trabajos de excavación, en una banqueta del Patio Este de la plataforma Casa de los Altares, se hallaron dos esgrafiados a manera de croquis, los cuales tienen representaciones de la probable distribución de dicha estructura en forma de cruz, con las escalinatas dibujadas al frente.

El INAH informó, en un comunicado, que la zona arqueológica de Atzompa, de aproximadamente cuatro kilómetros cuadrados, funcionó como una pequeña ciudad satélite de la urbe zapoteca de Monte Albán, durante el periodo Clásico Tardío (650-900 d.C.), como consecuencia de la expansión de esta última ciudad y su desmesurado crecimiento poblacional.

Los especialistas consideran que en el sitio residió la elite, posiblemente proveniente de Monte Albán, según elementos de su diseño urbano, como la carga arquitectónica, el volumen de construcción, la ubicación de la zona y piezas de cerámica de acabados detallados y finos, y diseños decorativos propios de objetos rituales.

Ubicada a cuatro kilómetros de Monte Albán, Atzompa tiene un total de 40 estructuras registradas hasta el momento, de las cuales 15 se han liberado, lo que corresponde a 30 por ciento del área nuclear de la zona arqueológica

Al respecto, Jaime Vera subrayó que el sitio se localiza sobre un cerro y consta de cuatro terrazas donde se distribuyen pequeños montículos, así como edificios de gran tamaño, templos, una unidad administrativa, un adoratorio y tres canchas de juego de pelota, una de ellas , de 45 metros de longitud, considerada la más grande hallada hasta ahora en el área zapoteca.

El experto indicó que a lo largo de las cinco temporadas de excavación e investigación que se han realizado desde 2007 a la fecha, se han encontrado piezas de cerámica semejantes a las de Monte Albán, aunque con mayor diversidad de formas; 13 ollas fragmentadas, materiales que demuestran que hubo relación con Teotihuacan y obsidiana procedente de la Sierra de las Navajas, en Hidalgo, y de Guatemala.

Finalmente, el especialista apuntó que los trabajos para dotar de infraestructura necesaria a la Zona Arqueológica de Atzompa continuarán, ya que es uno de los sitios prehispánicos que abrirán al público este año.

BVC