La noche de este lunes, la editora Cristina Urrutia, fundadora de Ediciones Tecolote, uno de los sellos editoriales infantiles y juveniles más importantes de nuestro país, premiado en reiteradas ocasiones a nivel internacional por su calidad, relevancia, ilustración y propuesta argumental, recibió el Homenaje al Mérito Editorial 2021 de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL Guadalajara)

La ceremonia se llevó a cabo en el Auditorio Juan Rulfo de la Expo Guadalajara con la presencia del director de arte ganador del premio Oscar, Eugenio Caballero; la directora y el presidente de la feria, Marisol Schulz Manaut y Raúl Padilla López, y el rector de la Universidad de Guadalajara, Ricardo Villanueva Lomelí, quien se encargó de entregar el diploma que materializa el homenaje del que Urrutia fue objeto, así como la medalla conmemorativa del acto.

Confiar en la inteligencia del lector

Después de ser condecorada, Urrutia, declaró que el sello editorial nació bajo el pensamiento de “que no se debe menospreciar a los niños y a los jóvenes. Debemos apostar al lector, confiar en su inteligencia, ofrecerle algo distinto de lo que proponen las tendencias fuertemente marcadas por las políticas de las grandes industrias culturales, arriesgarse contra el capitalismo cultural que empapa el imaginario colectivo cada vez más globalizado y proponer al joven que se asome a una cultura distinta, de raíces milenarias que le pertenecen”.

Agregó que el arma de fuego de Tecolote ha sido la recuperación, a través de la colección Ya Verás, del valor historiográfico de los códices, las pinturas coloniales, los grabados, las fotografías, la creación de textos testimoniales y, “de esta manera, acercar al lector con los personajes que hicieron historia, presentarlos con un diseño creativo y a veces hasta juguetón”.

Una de las mayores satisfacciones de su vida profesional, aseguró, ha sido constatar el impacto que puede tener un libro.

“Hoy día, el panorama de la literatura infantil ha cambiado y podemos decir que en México contamos con una vasta oferta de libros dirigidos a los niños. Uno de los grandes detonantes de esta transformación fue la demanda creada por el programa de Bibliotecas Escolares y de Aula de la SEP. A raíz de la creación de este programa fue surgiendo poco a poco el interés de las grandes editoriales nacionales e internacionales por cubrir este mercado, pues el tiraje tan elevado obviamente resultaba muy redituable para ellas”.

Sin embargo, dijo, esta oferta no siempre responde a las verdaderas necesidades de los jóvenes, sino a criterios comerciales que buscan la venta rápida y segura. “Es aquí donde las pequeñas editoriales como Tecolote juegan un papel importante, llenando todos esos vacíos que no abordan las grandes empresas. Sin una infraestructura que obligue a la recuperación de grandes inversiones y con criterios distintos meramente comerciales, somos nosotras las que nos aventuramos al desarrollo de nuevas temáticas y a la producción de libros de calidad que informen, instruyan, eduquen y diviertan a la vez”.

Finalmente exhortó a la sociedad civil para generar y participar en proyectos culturales autofinanciables “y así evitar los vaivenes y caprichos sexenales”.

Loas para la editora infantil

Tanto Eugenio Caballero como Marisol Schulz dedicaron palabras a la editora.

“Conocí a Cristina por sus publicaciones antes de conocerla a ella personalmente. Recuerdo noches en las que les leía libros de tecolote a mis hijos pequeños con el propósito de que la lectura se hiciera hábito, y no podría negarlo, también para ayudarme a que se durmieran, cosa que no sucedía porque las sesiones de lectura se prolongaban por las muchas preguntas que les despertaban estos textos”, compartió Caballero.

Destacó la faceta de la homenajeada que le resulta atractiva en lo particular, la curaduría. “En un mundo editorial inmenso, entender por qué se compran los derechos de un libro no debe ser fácil. En el caso de Tecolote y sus alianzas internacionales veo una gran coherencia en su selección siendo una natural extensión de las inquietudes y temas tocados desde los primeros libros. El intercambio es un puente en donde lectores mexicanos y de otros países aprenden sobre el otro”.

Por su parte, la directora de la feria destacó que: “en el arranque de la década de los 90, el panorama de la industria editorial de México y el mundo era incierto, pues se vivía un entorno complicado donde las tensiones económicas estaban presentes. Creo que nos suena conocido actualmente. Las dificultades eran un tema cotidiano para todos los involucrados en las tareas de editar, imprimir, difundir y promover la lectura dentro y fuera de nuestro país. En ese momento, fundar un sello editorial orientado a la literatura para niños y jóvenes era algo que la gran mayoría consideraba una acción innecesaria y tal vez atrevida, pero con total naturalidad, Cristina Urrutia tomó la decisión de crear Ediciones Tecolote en 1993, sello que desde su fundación ha sido sinónimo de calidad, originalidad, propuestas y talento, siempre con un nivel de cuidado editorial siempre sobresaliente”.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx