Los niños corrían en el jardín, con gorritas de colores y uno que otro con sombrerito, de esos de papel que vendían afuera. El sol se refleja en las carpas blancas montadas a lo largo de las áreas verdes del Centro Nacional de las Artes. La gran mayoría de ellas llenas y en aquellas en donde prevalecen los carteles rojos con ofertas ni siquiera se podía pasar.

Así se vive la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil (FILIJ) que tiene como propósito fomentar y difundir en los niños y jóvenes la cultura de la lectura.

El reloj marcaba las 10 de la mañana, se podía apreciar a familias llegando, niños entrando de la mano de sus padres emocionados y sonrientes por un día lleno de diversión y nuevos mundos.

Venimos desde muy lejos por un buen librito que leerles a mis pequeños , comentó la señora Irma, ama de casa que desea poder inculcarles a sus hijos desde pequeños el amor a la lectura. Es importante que desde pequeños se den cuenta que no todo es Internet , agregó.

El medio día llega, el sol cada vez más intenso, los bochornos se podían ver en las caras de los adultos, los niños divirtiéndose, cada vez más asistentes entre los pasillos, los talleres comenzaron. A lo lejos se apreciaba un grupo de niños entretenidos escuchando un cuentacuentos, un poco de historia, un poco de aprendizaje.

Jóvenes, la mayoría acompañados por su pareja o amigos, vestidos muy cómodos y con mochilas al hombro, buscaban el titulo más reciente de la trilogía de Los Juegos del Hambre de Suzanne Collins y uno que otro despistado aún buscando adquirir algún tomo de la saga de Crepúsculo.

A mí me parece que leer el libro es mucho mejor que la película, porque así tú imaginas cómo son los personajes y les das tu esencia , dijo Itzel, fan y seguidora de Collins.

La oscuridad del escritor Edgar Allan Poe sin duda fue una de las más populares entre los compradores jóvenes.

Transcurría el día y cada vez era más complicado caminar entre la multitud, las carpas del Fondo de Cultura Económica y Santillana tenían un lleno total, era complicado mirar los títulos acomodados en los stands debido a la gran afluencia que tenían.

El calor era incómodo, las madres y los padres presionaban a sus hijos para que escogieran rápido el libro de su preferencia; llevamos una hora aquí y aún no sabe cuál llevarse , se escuchó por ahí.

Ayer en la inauguración vinieron muchas personas, pero definitivamente hoy (sábado) se duplicó ese número y se ven más niños en las familias , indicó uno de los trabajadores de la FILIJ.

La puerquita rosita era de las más mencionadas entres los pequeños de la familia, que llevaban en sus bolsitas de plástico los libros de Peppa Pig.

Entre cuatro y cinco libros era la inversión que hacían los asistentes a la feria, siempre buscando las mejores promociones o descuentos. Tenemos promociones de tres libros por 200 pesos , indicó una de las trabajadoras de Santillana.

El cielo oscurecía y la gente seguía llegando, entre más tarde se hacía más era la afluencia en los pasillos, todos caminando con sus bolsas llenas de libros.

Algunos de los títulos más buscados fueron: Las princesas siempre andan bien peinadas, de M.B. Brozon, El secreto de Lena, de Michael Ende, y La fórmula del Doctor Funes, de Francisco Hinojosa.

Entre los lectores más mayores algunos de los más vendidos fueron los títulos de Poe, 1984, de George Orwell, y Memoria de mis putas tristes, de Gabriel García Márquez.