No es común. ¿El maestro Luis de Tavira actuando?

El monstruo del teatro mexicano regresó al escenario después de años de encargarse de la Compañía Nacional de Teatro y de su casa del Teatro.

Pero eso no intimidó a la actriz Aurora Cano, quien trabaja con él en La fundamentalista, una obra escrita por Juha Jokela y dirigida por Ignacio García bajo la producción de Teatro de Babel.

“Yo soy muy difícil de intimidar (risas). Claro que hay un respeto a Luis de Tavira, un hombre que ha entregado su vida al teatro, pero seguro soy una inconsciente. Pero la actitud de él ha sido magnífica y se asumió como actor y es un compañero súper solidario”, señaló en entrevista Aurora Cano.

Aunque diferentes, Luis de Tavira y Aurora Cano han trabajado por separado en proyectos que tienen que ver con proyectos comunitarios y siempre relacionados con el teatro.

“Nunca había trabajado con él en ningún sentido (...) Creo que la vida es rara, el destino nos tenía deparado conocernos arriba del escenario y resultó muy bien”, agregó.

Además, Cano y De Tavira tuvieron de maestro de actuación a Héctor Mendoza, claro, en décadas distintas, pero eso los unió aún más en el escenario.

La fundamentalista es una obra sobre un pastor protestante y una mujer evangélica que se reencuentran décadas después de un episodio de abusos que truncó una profunda amistad.

El amor, el dolor, la fe y la verdad son heridas abiertas que el tiempo no logra cerrar.

“Es una obra que abre el debate a las diferentes maneras en las que nos posicionamos frente al fenómeno de la fe. Me gustan las obras que tocan las estructuras morales de una sociedad y que abren el debate en las formas de convivencia y de supervivencia”, explicó.

Además, Luis de Tavira fue sacerdote jesuita mientras que Aurora Cano es agnóstica.

“Sí, Luis es un hombre de fe a la fecha y yo... no. Es interesante porque la obra habla de eso. ¿Cómo convives con el otro? Con gente que vive la fe de manera distinta, es un buen tema”.

La fundamentalista habla de dos personas que se quieren y tratan de ayudar al otro a su manera, pero es un desencuentro en todos los sentidos que dramáticamente es poderoso y debe verse.

“Sí, hay un debate filosófico, teológico y político pero además tiene bastante humor y sé que el espectador se va a emocionar tanto como yo y Luis”, finalizó Aurora Cano.

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