Tengo dos preguntas, ¿cuál es su opinión sobre la importancia de las mujeres en la ciencia? y ¿sabe el nombre de tres científicas de su país y cuál es su aportación?

Aquí el único detalle es que, como se dijo en las Conferencias de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, la humanidad no puede ignorar a la mitad de su genio creador.

Cuando hablamos de mujeres en la ciencia, nos referimos a 28% de los investigadores en el mundo y para el caso de México, de las más de 63,000 becas que se otorgan a través de Conacyt, 46.5% son para mujeres; en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI), son alrededor de 7,000, que representa 37% y en el programa de Cátedras para la Investigación, 42% son mujeres.

Las mujeres eminentes en ciencia son numerosas, pero siguen enfrentando estereotipos y restricciones sociales y culturales que limitan su acceso a la educación y la financiación para la investigación, impidiéndoles así cursar carreras científicas y desarrollar su potencial. La realidad es que las mujeres son una minoría en la investigación científica. Prueba de ello son los pasados premios Nobel que fueron otorgados a hombres y, desde su creación, menos de 3% han recompensado a mujeres.

Con el fin de lograr el acceso y la participación plena y equitativa, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió proclamar el 11 de febrero como el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Ahora sí, una vez confirmada la importancia del tema, platiquemos con algunas de ellas:

Gloria Delgado Inglada, astrofísica, dice: “Desde pequeña me di cuenta que me gustaba la ciencia, que eso es lo que quería hacer. Jamás pensé que no podía, en lugar de muñecas pedía juegos de química. Cuando llegué a la universidad a estudiar Física, me di cuenta que había algo raro, éramos muy pocas mujeres. Eso me sorprendió. Después te das cuenta de que la realidad es otra y que fui muy afortunada”. “Creo que es importante apoyar a nuestros hijos para lo que ellos quieran, sin hacer diferencias de género”.

La doctora Delgado es una de las organizadoras de actividades en el Instituto de Astronomía de la UNAM en el Día de la Mujer en la Ciencia. “La idea es dar visibilidad a las mujeres que nos dedicamos a la ciencia y el trabajo que realizamos. Este fenómeno se conoce como el techo de cristal, donde es muy sutil, pero la realidad es que las mujeres tienen mucha más dificultad que los hombres para avanzar en su carrera científica”. Y agregó: “queremos inspirar, motivar a las niñas que tienen la inquietud de estudiar una carrera científica, pero que quizás, por cosas que ven en la familia o escuchan, piensan que no pueden”.

Desde el instituto, este mes se estará compartiendo el perfil de una astrónoma mexicana a través de sus redes sociales. Además el 9 de febrero habrá dos conferencias a cargo de las doctoras Miriam Peña y Silvia Torres, presidenta de la unión astronómica internacional.

Por otro lado, las diferencias en el interior de la República son más notorias, nos platica Ana Claudia Nepote, bióloga y maestra en ciencias en ecología, quien labora en la Escuela Nacional de Estudios Superiores unidad Morelia.

“Nos interesa que en provincia se tengan espacios donde la gente pueda conocer qué es la ciencia y sus actores”. Para ello se realizarán charlas de 10 minutos con científicas, por lo que se invita a todas las jóvenes interesadas a registrarse en la página de la institución.

Al hablar de su experiencia, Ana Claudia comenta que tuvo dos referentes muy importantes. “Por un lado a la doctora María Elena Caso, exploradora de las costas de México, que dedicó su vida al estudio de los equinodermos de México, aportando a la ciencia internacional. El otro es la doctora Helia Bravo Hollis, quien descubrió, exploró y describió las cactáceas de México”.

Por cierto, si vuelven a preguntarle a qué científicas mexicanas conoce, le dejo cinco nombres de ganadoras de las becas Mujeres en la Ciencia L´Oréal-Unesco-Conacyt-AMC.

Irais Bautista Guzmán, reconocida por sus estudios relacionados con la viscosidad del universo en sus primeros microsegundos de vida. Mónica Andrea López Hidalgo, por sus estudios de las interacciones neurogliales que se relacionan con la pérdida de funciones cognitivas en la vejez. Ana Sofía Varela Gasque, por su investigación para crear materiales que permitan reciclar el dióxido de carbono. Edna Leticia González Bernal, quien lidera un proyecto para la conservación de especies endémicas de ranas en la Sierra Norte de Oaxaca. Y Luz María Alonso Valerdi, quien genera un tratamiento contra el tinnitus crónico y refractario.

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