El tenor Javier Camarena está en México para cantar en el Palacio de Bellas Artes (14, 16, 18 y 21 de octubre) el papel del Conde de Almaviva, de la ópera El barbero de Sevilla (Rossini); interpretación que dejó enloquecido al público neoyorquino el año pasado en el Met, sobre todo por ese manejo magistral del do sobreagudo del aria Cessa di piu resistere , una pieza imposible de cantar, según comentó la crítica especializada de Estados Unidos.

Camarena (Veracruz 1976) también estará en el Festival Cervantino y participará este 2 de septiembre en la gala del Concurso Nacional de Canto Carlo Morelli, certamen que, en su edición 2012, ganara hace unos días la joven soprano hidalguense Karen Gardeazabal Huitrón por decisión unánime del jurado, encabezado por el tenor Ramón Vargas, más otro cantante de lujo, el barítono Dmitri Hvorostovsky.

Respecto de este concurso, Javier Camarena (ganador en el 2004) comenta: El concurso Carlo Morelli es la más importante contienda para los jóvenes valores que hay en el país. Te da la oportunidad de cantar y de vivir la experiencia de estar en un escenario tan significativo como es el Palacio de Bellas Artes. Es una vitrina importante para mostrar el talento y las voces que tiene México. Aunque es bien sabido que ganar no garantiza que ya tienes una carrera resuelta .

NI ELITISTA NI CARA NI ABURRIDA

Para aprovechar su respuesta, inquirimos acerca de lo que hay que hacer en México para darle un empujón a la ópera que sigue en estado terminal.

Javier, de trato amable, ágil en la respuesta, explica que lo primero es que se le debe quitar la etiqueta de elitista y que sólo la gente rica puede verla. México es el lugar más accesible que he encontrado en cuanto a los precios para ver una ópera. Te cuesta más caro ir a ver un partido de futbol que ir a Bellas Artes. Además, se tiene que quitar la idea de que es aburrida o de que no se entiende .

Luego agrega quien debutara en la Ópera de Zurich en el 2007: También es necesario crear la conciencia de que tenemos que atacar un público distinto, crear un público hoy para las propuestas operísticas y artísticas del mañana .

IMPACTO Y MATICES

La plática con Camarena cambia de tema: ahora le recordamos la anécdota de la vez que cantó en el Met y de cómo el público quedó impactado. El tenor jalapeño ríe gustoso al recordar el momento, sin hacer alarde. Así de sencillo es este cantante, dueño de un aparato vocal envidiable, escrupulosa interpretación y bello color rico en matices:

El MET para mí es de los teatros importantes de este mundo de la ópera. Realmente era para mí un sueño. A raíz de que estuve trabajando en Europa se hizo realidad, y es un momento que se me quedó marcado no sólo por la reacción del público. Porque estar en este escenario tan majestuoso, tan imponente, participando con grandes colegas, con una orquesta que es de las más brillantes que he escuchado en mi vida, con un coro formidable... Desde mi primera función fue algo que superó todo lo que pude haberme imaginado .

Enseguida, habla de esta ópera de Gioachino Rossini y nos descubre los entresijos de la relación entre un autor genial del siglo XVIII y un talentoso cantante del XXI:

Porque no era sólo esta parte de cantar los sobreagudos. Es un todo: la forma de tratar al personaje, la manera de concebirlo.

Yo creo que tengo amplias diferencias con los grandes exponentes actuales del canto rossiniano, que son Juan Diego Flórez y Lawrence Brownlee. Creo que aporto algo distinto a lo que ellos pueden ofrecer: una visión muy humana del personaje Almaviva.

Tal vez haya una diferencia tímbrica, eso sí lo puedo decir sin presunción. Para este repertorio, el mío (su timbre) tal vez sea más oscuro y lírico. Estoy contento de que se me considere parte de los cantantes rossinianos .

Rossini no es fácil -lo incitamos-, es un compositor que te exige mucho. Y responde: Sí, el virtuosismo, las coloraturas, los sobreagudos, es un repertorio complicado. Pero una vez entendiendo su estilo, su forma de hacer música, el porqué de las coloraturas, se vuelve una obra rica, que se puede explorar y explotar. Todas la coloraturas en Rossini van de la mano de un sentimiento, de expresar algo interno. Luego de esto, descubre uno a un compositor de mucha expresividad .

Remata la plática con una invitación: Y eso es lo que espero también ofrecer en el Palacio de Bellas Artes. Y decir que me da mucho gusto regresar a hacer una producción operística .