La firma británica inicia con este modelo la era de una nueva división de vehículos más especial y onerosa para sus clientes más selectos. El Bentley Mulliner Bacalar retoma elementos significativos de diversos tópicos que se aplican en su diseño exterior, habitáculo y pasado de la marca.

Sueño para dos

Esta obra de arte toma forma gracias al trabajo de la división Mulliner, que la ha catalogado dentro de la familia Coachbuilt, que junto con Classic y Collections, conforman su portafolio de nuevos productos. De esta forma Mulliner se convierte en el programa de autos hechos a la medida para lo más selecto de entre los clientes de la firma, una estrategia que han optado fabricantes como Ferrari.

Con Mulliner, Bentley apunta hacia los entusiastas no sólo de la marca sino del automóvil, cuyas cargadas billeteras son abiertas cuando se les ofrece un producto único que desde su concepción es inalcanzable para el resto del mercado. Por ello esta división garantiza la exclusividad de que solamente se fabricaron 12 unidades a mano, a lo que hay que agregar un paquete de personalización a la que se puede acceder en el programa Mulliner y a la aplicación de materiales reservados.

Ya te habrá parecido muy familiar el nombre de este Bentley. Resulta que está inspirado en la Laguna de Bacalar, del estado de Yucatán, una iniciativa con la que la marca nombrará a sus creaciones más especiales a partir de los lugares más atractivos del planeta. Este plan dio inicio en el 2015 con el Bentayga.

El Mulliner Bacalar está concebido bajo una carrocería tipo Barcheta, es decir un open-top de dos asientos, un estilo considerado entre los más llamativos y especiales entre la industria automotriz.

Sus formas retoman el espíritu del EXP 100 GT entrelazadas con su concepto para configurar a este Grand Tourer, un segmento creado para ofrecer la conducción más placentera y directa para los sentidos.

De sus dimensiones Bentley no ha precisado más datos, pero detalla que la vía trasera se agrandó 20 milímetros comparado con el Continental GT con la intención de dotarlo de una estampa más musculosa y acentuar la cintura que se dibuja detrás de los dos asientos. Este punto determinante de su silueta responde a un lenguaje de diseño que olvida al Continental GT y de ello son prueba los faros delanteros ovales que dan la impresión de extenderse hacia los costados gracias a la franja de led para las luces de posición. La parrilla exige la mayor atención del conjunto delantero y deja espacio para una amplia entrada de aire desde la que se aprecian los huecos para refrigerar los discos de freno delanteros.

En el cofre los diseñadores no han olvidado las necesidades de aspiración y ventilación para el W12 y han esculpido dos entradas horizontales que recargan su imagen deportiva. En la trasera los elementos como el remate del alerón al ras del conjunto posterior, las calaveras con led y las salidas de escape en los extremos redondean su imagen.

Para aminorar el peso, el Mulliner Bacalar recurre a materiales como la fibra de carbono (para las puertas) o el aluminio (para las cubiertas del área detrás de los asientos). La firma italiana Schedoni confeccionó maletas diseñadas para el habitáculo de carga especiales para el Bacalar.

Más que exclusivo

El interior está configurado para ofrecer toda la experiencia a dos ocupantes a través de dos áreas claramente delimitadas. El diseño envolvente fluye desde una consola central hacia el tablero. Los detalles y características de diseño exclusivo en la cabina enfatizan el carácter de una obra hecha a la medida del cliente.

Por ejemplo, las salidas del climatizador tienen patrón que se repitió alrededor del interior en áreas como los controles del volante, los mandos de la consola hasta las cubiertas de los altavoces. Cada elemento tiene un detalle bronce oscuro para mejorar aún más el acabado, con acabados en titanio anodizado oscuro. El interior se puede ordenar de muchas maneras de forma individual. La piel Beluga recubre la rapicería de asientos y de todos los elementos interiores. En el centro del tablero se encuentra una pantalla giratoria controlada por el mando MMI que ha sido elegantemente confeccionado por Bentley.

Potencia para toda ocasión

Bentley Mulliner Bacalar recurre a unos de los motores más avanzados de casa. Se trata del W12 que ofrece más rendimiento. El motor de 6 litros, con dos turbocompresores, desarrolla 659 hp y un par motor de 664 lb–pie y está acoplado a una caja de doble embrague de 8 relaciones.