El bloque de edificios de estilo art déco que ocupan la calle peatonal de Dr. Mora, de frente a la Alameda Central, ha dejado atrás una época gris.

Desde el 2015, con la rehabilitación del inmueble con el número 9 del nuevo paseo peatonal, y tras ser rebautizado como Barrio Alameda, esta cuadra se ha convertido de nueva cuenta en un referente de la vida lúdica, cultural y gastronómica de la colonia Centro.

“El edificio fue construido en los años 20, inicialmente para alojar consultorios médicos. Con el tiempo se fue transformando y deteriorando. Casi todos los espacios se convirtieron en despachos, algunos fueron archivos muertos de oficinas contables. Estaba muy deteriorado; sobre todo muy abandonado y sin vida alguna, lo cual era un reflejo de lo que era la zona en ese momento”, recuerda Rodrigo Hassey, socio de Acha Administradores, el grupo responsable de la recuperación del inmueble. Refiere que si bien en un principio no se sabía con exactitud qué giro comercial tomaría el edificio, había un interés profundo de parte del grupo en devolverle el esplendor.

La personalidad del lugar, su imagen pública, su atractivo comercial, dice, fueron cobrando vida a la par de que se fue dando su rescate arquitectónico. “Pensamos en la recuperación del tejido social de la zona, que es uno de los problemas más grandes que tenemos en el país”, agrega.

Su rescate comenzó en el 2013 y, con su inauguración en el 2015, hizo adición al mejoramiento de la imagen de este sector de la capital mexicana. Empezó a despertar el interés de quienes se paseaban por la renovada Alameda Central, hasta terminar atraídos por su fachada, que siempre estuvo ahí pero parecía que nunca estuvo, y apropiándose del inmueble y de su exterior próximo.

El economista Luis Gerardo Musi, también integrante de Acha, acota que: “Actualmente tenemos aproximadamente 35 proyectos. Oficinas, tiendas de moda, de cómics, de joyería, de viniles y de patinetas; restaurantes varios. Tenemos una terraza y un mirador. (El espacio) cada vez se va adaptando a lo que pide la zona. Queremos que sea un espacio público, que sea un punto de encuentro para la gente que viaja al centro de la ciudad”.

Dado que es un inmueble catalogado por el INBA, debido a su valor histórico, Acha Administradores trabajó de la mano con las autoridades de la dependencia para realizar una intervención estructural y arquitectónica apegada a los lineamientos.

“Intervinimos (el edificio) para que sea perdurable durante los próximos 100 años. Hubo un trabajo importante de reestructuración y una rehabilitación completa de las instalaciones hidrosanitarias y eléctricas. Toda la funcionalidad del edificio fue renovada. Además, se hizo un ligero agregado de elementos art déco, propios de la época, para destacar detalles que, de por sí, ya eran muy bellos en el inmueble”, complementa Hassey.

El objetivo del grupo es convertir a Barrio Alameda en un ícono de la zona. El proyecto va viento en popa, dado que, con apenas tres años de existencia, ya es sede anual del Festival de Arquitectura y Ciudad Mextrópoli y del Abierto Mexicano de Diseño.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx