Paulina Lasa es como Peter Pan: vuela, baila y no envejece. Para ella la edad es lo de menos si se trata de decir si alguien es joven: lo que importa es la actitud. Su segunda pasión en la vida es el baile, todo el baile; ella estudia ballet. Y también vuela, sí, probablemente en uno de esos trips ácidos que bien se antojan en una pista de baile o en un concierto de rock o de música electrónica atascado de luces e imágenes. Pero vuela, al fin.

Lo que impulsa a Pau a ese vuelo es la música: ella decidió dejar a un lado su carrera como artista plástica porque fue más fuerte el llamado de la música: "Ni modo. Me llamó y no tuve de otra porque si no me hubiera perseguido esa cosquilla todas las noches", dice la cantante que actualmente promueve su disco debut Pau y amigos, el cual se distribuye en iTunes, y en las tocadas en las que ella canta.

Pau durante varios años se dedicó a pinchar en las fiestas fiestas como dj y de niña ya tomaba clases de piano. Digamos que el negocio de la música no le es desconocido. Pero ella no tiene ningún complejo, despreocupada, y bien alivianada (esa palabra le queda como anillo al dedo), confiesa con orgullo: "creo que tener el valor de dejar algo en donde te sentías cómoda me da mucho orgullo. Pero finalmente no tuve de otra: simplemente escuché el llamado y lo seguí", dice la cantante de 30 años.

Los 30's son los nuevos 20's

Uno sabe que es muy ocioso hablar de la edad de las personas, a muchas personas, hombres y mujeres les choca y omiten el tema. Pero si mencionamos la edad de Paulina es porque nos tomamos de sus palabras. Para ella: "la juventud es un concepto muy relativo".

Los dos sencillos más sonados de su disco, y también dos de los mejores, se llaman "Fiesta Permanente" y "El bar de Peter Pan", títulos que suenan chistosos y que son sencillos, no tienen ninguna pretensión súper intelectual, sino más bien: "hablar de la vida cotidiana, dice Pau, de las cosas que me pasan y que estoy seguro le pasan a los demás. Y eso es bien bonito: poder compartir las cosas que te pasan. Eso hace como que no te sientas tan solo y que sepas que la gente puede entender cómo te sientes", añade.

"Peter Pan es este personaje que nunca envejece. Y me remite un poco a la idea de cómo viven las últimas generaciones, bueno mi generación: ya ves que dicen ahora que los 30 son los nuevos 20, como que cada vez se está alargando más el momento de juventud".

Entonces, ¿tú dirías que la música nos hace permanecer en ese estado peterpanesco?

"Sí se puede ver así. Pero yo creo más bien que la música, y el arte en general, tienen la misión de inspirar. No sé si esa inspiración sirva para que la gente se mantenga joven, o para mantenerse activos o amando lo que tienen a su alrededor o para irse al Tibet. Pero sí siento que es una fuerza poderosa."

La cosa está allá arriba

Medio día de sol. Caminamos con Paulina por el Parque España. Ella usa anteojos. Decide dejárselos puestos para la sesión de fotos. Ella nos regala una copia de su disco y al hacerlo nos dice: "no lo roles porfa". Tiene una boca pequeña pero sus palabras son sólidas. Más que una advertencia, sus palabras nos suenan como si las dijera alguien que, como decimos los jóvenes, es un compa, un cuate.

La juventud y el trabajo independiente no están peleados con la calidad. El disco de Pau se ha difundido a través de páginas de música colocadas en Internet, y ha recibido muy buenos comentarios. Es un disco elaborado durante cinco años gracias a la colaboración de varios productores, amigos de Paulina. Por eso ella dice: "este disco es un poco como decían los Beatles: 'I get by whit a little help from my friends'. Por eso es como un homenaje a mis amigos".

En vivo, la acompañan Paco Martínez (guitarra y sintetizador) y Paola Uribe (batería). Ese momento, la tocada en vivo, es lo que a ella la pone más en onda, como a todo

buen músico o rockero, sobre todo, como a las cantantes que más le gustan: Betty Swan, Yoko Ono, Karen O, Debbi Harry o Beth Gibbons. Por eso, más que un negocio, la música para ella es un ocio, como lo entendían los griegos: ese momento de enriquecimiento del alma.

"A mí lo que más me interesa es tocar y estar en contacto con la gente y tener esta experiencia de vivir la música colectivamente", dice.

Por eso se manifiesta en favor de que se abran más espacios para tocar en la ciudad: "muchas delegaciones tienen un parque con un foro, algunos de ellos son increíbles, se puede tocar ahí. También quiero hacer una tocada para menores de edad porque casi nunca pueden entrar a las tocadas de los lugares en donde hoy en día se están haciendo las tocadas: bares como El Imperial o el Caradura". Pau es joven, talentosa y decidida. Esa fórmula la puede hacer volar como el personaje animado.