Papeles en el viento es una novela inusual en varios sentidos. Primero, porque es una novela sobre futbol. Segundo, porque en realidad es sobre la amistad solidaria, y en ambos encuentra su centro, suspenso y sus mejores aciertos.

La novela cuenta dos historias paralelas. La primera es la historia de Alejandro El Mono, quien sabemos, desde la primera página del libro, está muerto. El Mono fue alguna vez un futbolista que prometía pero nunca llegó lejos, y tras la decepción descubrió que lo suyo era la programación de computadoras, hasta que ahorró una pequeña fortuna y la invirtió toda en la carta de Pittilanga, un jugador que también prometía.

El Mono ha muerto y como herencia ha dejado a su pequeña hija Guadalupe la carta de Pittilanga, quien se ha convertido en un lastre, un plomo que juega en la Tercera División, gordo y desmotivado, un delantero que no mete un gol ni por error.

Lo sobreviven tres amigos, su hermano Fernando El Ruso y Mauricio, un abogado con ambiciones muy terrenales. Después de su funeral los tres hacen una suerte de pacto: hacer lo necesario para vender la carta de Pittilanga y recuperar la herencia de su amigo para la niña.

Lo que sigue es un ejercicio delicioso que salta de la comedia a la tragedia. Seguimos las ocurrencias cada vez más desesperadas de los amigos alternadas con la historia de El Mono. Y es una mezcla muy afortunada, porque conforme Sacheri va contando la conmovedora tragedia de El Mono, los pactos de amistad, las traiciones, las esperanzas y la desilusión que van enfrentando los protagonistas cobra mayor fuerza, narrativa y emocional.

También tiene fuerza porque el futbol es una religión en Argentina y nunca más palpable que cuando los protagonistas miran y analizan un infame cero a cero en la segunda división o cuando realizan un viaje, que bien podría ser una peregrinación, al templo supremo que es para ellos el estadio de Independiente.

Lo que consigue Sacheri es que la espera se nos vuelva insoportable, que queramos seguir leyendo hasta saber qué es de Pittilanga, si a El Ruso le va bien en su lavadero de autos o incluso entender las razones de El Mono para jugarse el patrimonio en ese sueño que él nunca pudo cumplir.

Papeles en el viento es una carta de amor al futbol, pero más aún es una carta de amor a sus seguidores, y aunque no seas uno de ellos y los equipos argentinos apenas te suenen un poco, la novela es capaz, y sirva esto como advertencia, de contagiarte un poco.

Sacheri es también autor de El secreto de sus ojos, más conocida por la adaptación cinematográfica que ganó el Oscar a Mejor película extranjera hace un par de años.

Papeles en el viento

  • Autor: Eduardo Sacheri
  • Editorial: Alfaguara
  • Páginas: 424
  • Costo: $259.00

twitter @rgarciamainou