“Pienso que todo es una simulación y una grave traición al gremio cinematográfico por parte del ejecutivo y su proyecto de nación. Al leer las declaraciones de Mayer (Sergio) dando por sentado que la cuota de pantalla para el cine mexicano está perdida prefiero no ser parte de esto”, señaló Amir Galván Cervera, director de cine (La 4a Compañía, 2016), quien abandonó las mesas.

La Comisión de Cultura y Cinematografía y su presidente, el diputado Sergio Mayer, decidieron abrir un foro para elaborar una propuesta legislativa para la industria cinematográfica a través del Parlamento Abierto con la participación del gobierno federal, la comunidad cultural, organizaciones y especialistas en la materia; sin embargo, dos temas clave fueron eliminados: el “duopolio” en la industria de la exhibición y el aumento del tiempo en pantalla para las producciones nacionales.

“Me parece que las mesas van en tal inercia que difícilmente se van a lograr conseguir verdaderas medidas correctivas ante un asunto históricamente claro: La violación de derechos culturales y de las audiencias y la distorsión de la libre competencia, con prácticas absolutamente anticompetenciales”, agregó el cineasta.

Mientras las mesas de trabajo sucedían, Sergio Mayer declaró a un medio nacional que la cuota de pantalla para el cine mexicano estaba perdida y que no buscaría hacer nada en el tema de la exhibición, dando la espalda a la principal exigencia del cine mexicano.

“Desde el primer encuentro el 3 de abril en la Cámara de Diputados, las contraposiciones entre miembros de la comunidad fueron muy claras. Si modificar la ley implicaba poner cuotas de pantalla, los exhibidores grandes, los estudios y La Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica (Canacine) romperían el diálogo”, señaló.

Hollywood en la reforma de la ley de cine mexicano

Lo más grave, según miembros de la industria del cine mexicano, es que el diputado Mayer convocó a representantes de la Motion Picture Association of America  (MPA) para sumarse a varios grupos del Parlamento Abierto, incluso acordaron que coordinarían una de las mesas.

“Ese mismo día junto con Ángel Flores hice un exhorto (del que desconozco la respuesta) relacionado con la legalidad de la presencia de representantes de la MPAA en las mesas de trabajo. El coordinador del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) quedó en pronunciarse con su jurídico. Pero a mi juicio, la participación de la MPAA tiene que revisarse: si armoniza con el modelo del Parlamento Abierto”, explicó.

Este reportero buscó a la directora de la MPA, Ana María Magaña, pero fue canalizado con su agencia de relaciones públicas quien confirmó que efectivamente están en las mesas convocadas por Sergio Mayer.

Al solicitar una entrevista para conocer detalles de su participación; la respuesta fue que “la MPA no suele atender este tipo de encuentros (entrevista) debido a ciertas políticas globales”.

La Motion Picture Association de México (MPA-México) es la voz y la defensora de las productoras y distribuidoras internacionales de películas, productos de entretenimiento doméstico y programas de televisión de México. algunos de sus miembros son: Walt Disney Studios Motion Pictures, Netflix Studios, LLC, Paramount Pictures Corporation, Sony Pictures Entertainment Inc., Universal City Studios LLC y Warner Bros. Entertainment Inc.

Una de las mayores luchas del cine mexicano es la distribución y exhibición; durante años ha pedido que aumente el porcentaje de tiempo en pantalla pero esto no sucedió en el nuevo acuerdo comercial, el T-MEC  (México, EU y Canadá) donde se estipula que los exhibidores sólo reservarán 10% del tiempo total de exhibición a la proyección de películas nacionales.

El presidente Andrés Manuel López Obrador no cumplió con sus promesas a favor del cine mexicano como sacarlo del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, (hoy el famoso T-MEC) ni imponer 30% del tiempo total de exhibición para las producciones nacionales; dos semanas obligatorias en cines y regulación en los horarios para las películas mexicanas.

Sergio Mayer dejó claro que no peleará por el tiempo en pantalla y el que se estipula en el T-MEC es inamovible.

“La Comisión de Cultura de (la Cámara de) Diputados (Sergio Mayer) y probablemente con la anuencia de la Secretaría de Cultura e Imcine, “consumieron” deliberadamente el tiempo parlamentario a que terminara el periodo ordinario y permitir con esto, que, en periodo extraordinario, (solicitado por el presidente) la Cámara de Senadores ratificara el T-MEC, tal cual estaba negociado desde Enrique Peña Nieto”, señaló el cineasta que abandonó las sesiones.

Para el director de cine, en las mesas de Sergio Mayer ya hay una inercia  de trabajo muy avanzada encabezada por la productora Mónica Lozano y la gente de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) en la que tenían “la redacción de modificación de al menos los primeros 15 artículos. Tomaron como base una iniciativa vieja (2014) de la senadora Marcela Peimbert y la famosa ley del audiovisual”, con algunas modificaciones en las definiciones orientadas a la agenda lingüística  de la Cuarta Transformación: cine comunitario, inclusión, diversidad etcétera”.

En la AMACC hay división de opiniones ante lo que pueda resultar de las mesas, no están de acuerdo con la presencia de la Motion Picture Association de México.

Según Sergio Mayer, se abordarían temas como: producción cinematográfica; distribución; exhibición y comercialización; clasificación, importación de películas, fomento a la industria cinematográfica entre otros temas. Y participarían representantes de las secretarías de Hacienda, Gobernación y Cultura, Imcine, instituciones educativas, asociaciones de productores independientes; así como Inna Payán, Rodrigo Errantz, Inti Cordera, Ángel Flores, Jesús Ochoa, Hugo Rodríguez, Víctor Ugalde y Mónica Lozano.

“Quizá se logre algunos beneficios en modernizarla y ampliar la legislación a la protección de otros medios audiovisuales pero el problema de la exhibición y distribución no se va a resolver y es el tema fundamental”, finalizó Amir Galván Cervera.

Cinemex y Cinépolis reservarán 10% del tiempo total de pantalla para la proyección de películas nacionales y no 30% como la comunidad cinematográfica exigía ... y mucho menos el 35% que prometió Andrés Manuel López Obrador, quien, hasta ahora, dicen, le falló al cine mexicano.

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