Este jueves, la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC), junto con la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica (Canacine), la Asociación Mexicana de Productoras Independientes (AMPI) y los realizadores Alejandro González Iñárritu y Julio Chavezmontes realizaron la presentación del Fondo de Emergencia Audiovisual Sifonóforo, un mecanismo de ayuda financiera para trabajadores técnicos y manuales de la industria cinematográfica y audiovisual mexicana afectados por el paro de labores a causa de la cuarentena de Covid-19.

Leonardo Zimbrón, presidente de la sección de Productores de Largometraje de Canacine, anunció que el fondo iniciará con un monto total de 10 millones de pesos y apoyará con 20,000 pesos por única vez a cada uno de los integrantes del gremio que pueda acreditar los lineamientos publicados ya en la página de la AMACC. Puntualizó que darán prioridad a los trabajadores que estén “debajo de la línea”, es decir, que trabajen en esquemas de pagos semanales o quincenales y cuya única fuente de ingresos, previa al 15 de marzo, haya sido la prestación de servicios profesionales para producciones cinematográficas o series de televisión y con honorarios semanales no excedentes de 12,500 pesos.

“Este fondo nace como un acto de solidaridad para los más vulnerables, los más frágiles de la comunidad: la gente que tiene menores sueldos, más edad, problemas de salud (...) La gente que hace cine es una tribu frágil en donde hay una cantidad de oficios ordinarios, otros extraordinarios y otros sumamente especializados, que toman años para poderse llevar a cabo. Es además un oficio inconstante, impermanente, mutable. Entonces, esta pausa que vivimos todos pone en peligro de extinción a esta tribu de gitanos que somos y que hace posible una industria entera de la que dependen 30,000 personas”, comentó González Iñárritu vía remota y explicó que la fragilidad de gremio radica en la inconstancia e impermanencia innatas del oficio de hacer cine.

“Nadie sabemos con precisión qué va a pasar y en medio de todo esto. En la crisis sanitaria, laboral y económica por la que estamos pasando hay muchísimos compañeros trabajadores de esta industria en una situación de verdadera emergencia y mayor vulnerabilidad: jefes de familia, madres solteras, compañeros en la primera fila de trabajo cotidiano en un set, que de un día a otro se quedaron sin un ingreso”, dijo Mónica Lozano, presidenta de la AMACC, al momento de hacer un llamado al gremio cinematográfico y audiovisual para aportar a la ampliación del fondo.

Añadió que, así como los trabajadores técnicos y manuales, las productoras independientes y los centros alternativos de exhibición son los sectores más afectados de la industria.

Inna Payán, presidenta de la Asociación Mexicana de Productoras Independientes (AMPI) recalcó que basta ver las cifras del último Anuario Estadístico del Cine Mexicano para darse cuenta de la repercusión económica que el séptimo arte tiene en el país; por ejemplo, en 2018 generó 30,946 puestos de trabajo, lo cual representa un incremento de 37% con respecto al 2010, y que 73% de los involucrados en la industria es contratado de manera temporal. Por si fuera poco, precisó, entre 2008 y 2018, el cine mexicano ha tenido un crecimiento promedio anual del 6.2%, lo cual es superior al promedio del crecimiento del sector cultural e incluso del total del PIB nacional, que fue de 2.1% en el 2018 respecto al 2017.

La convocatoria permanecerá abierta hasta que se agoten los recursos del fondo.

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