El espacio se ve cada vez más cerca, por lo menos para aquellos que tienen dinero de sobra.

El reciente anuncio de Virgin Galactic de convertirse en una compañía pública, gracias a una asociación con la firma de inversión Social Capital Hedosophia Holdings (SCH), llegó con la noticia de que la compañía está planeando enviar sus primeros clientes al espacio en menos de un año. Más de 600 personas han hecho depósitos que superan los 80 millones de dólares, dijo Chamath Palihapitiya, presidente ejecutivo de Virgin Galactic, y otras 2,500 personas quieren anotarse en la lista.

Virgin no está sola en esta carrera espacial. Blue Origin, la compañía de exploración espacial de Jeff Bezos, está promoviendo “la ventana más grande al espacio” con su cápsula New Shepard, aunque sus pruebas de vuelo con humanos abordo no se han llevado a cabo. (Bezos es propietario de The Washington Post y de la tienda en línea Amazon).

Elon Musk anunció en 2018 que su compañía Space X tiene un cliente en lista de espera que pagará para volar alrededor de la Luna. En junio, la NASA cambió su política y dijo que permitirá que los turistas espaciales puedan visitar la Estación Espacial Internacional el próximo año. La agencia informó que la logística deberá ser realizada por Space X y Boeing, las firmas elegidas por la NASA para llevar las tripulaciones a la estación espacial.

¿Estaremos volando por el espacio con nuestras cámaras, pasaportes espaciales y cangureras de gravedad cero en la próxima década? No tan rápido. Esto es lo que los exploradores espaciales en potencia deben saber.

1. ¿En que consiste el turismo espacial?

Las versiones más promocionadas involucran pasajeros viajando en cohetes a más de 50 millas en la atmósfera, experimentar minutos de gravedad cero y presenciar algunas vistas de la Tierra antes de regresar a casa. Virgin Galactic y Blue Origin difieren en el cómo te llevarán al espacio y la altitud que alcanzarán, pero ambos están promocionando experiencias relativamente similares y planean transportar a seis pasajeros a la vez. 

Hay ofertas más ambiciosas. Space Adventures, que ha llevado a siete turistas al espacio, ofrece paquetes de varios días incluyendo una misión “circunlunar”, un viaje a la Estación Espacial Internacional y una caminata espacial complementaria. La compañía ha hecho alianza con Boeing para tratar de vender asientos en su aeronave. Bigelow Space Operations, una rama de la compañía de tecnología espacial Bigelow Aerospace, dijo el mes pasado que “pagó sumas de dinero sustanciales en depósitos y cargos de reservación para asegurar hasta cuatro lanzamientos de Space X hacia la Estación Espacial Internacional”.

Para aquellos que ansían sentir la gravedad cero sin el viaje espacial, Zero Gravity Corporation te hará el viaje 15 veces, con una duración de entre 20 y 30 segundos cada uno que incluirá maniobras acrobáticas.

2. ¿Cuánto cuesta?

Virgin Galactic está cobrando hasta 250,000 dólares por viaje. La agencia Reuters reportó que Blue Origin cobrará entre 200,000 y 300,000 dólares por viaje. Para los de cartera amplia, Bigelow Space Operations ha fijado el precio del viaje a la estación espacial en 52 millones de dólares; gran parte del costo es llegar hasta allá. La NASA estimó que alojarte en la Estación te agregaría un cargo adicional de 35,000 dólares por noche.

Space Adventures no enlista sus precios en su sitio web. (Si tienes que preguntar el precio, probablemente no te alcanza). El último turista espacial, Guy Laliberté, fundador del Cirque du Soleil, pagó unos 35 millones de dólares por su viaje redondo a la estación espacial arreglado por la compañía y en asociación con la agencia espacial rusa Roscosmos.

La opción con menor resistencia es Zero Gravity Corporation, que vende un asiento sencillo en uno de sus vuelos (que, una vez más, no van realmente al espacio) por 5,400 dólares más impuestos.

3. ¿Quién puede ir?

Además de las prohibiciones asociadas con los costos, ninguna compañía ha anunciado alguna limitante para sus turistas espaciales potenciales. En su sitio web, Virgin Galactic asegura tener planes para “abrir el espacio a todos” de todas las edades, “desde adolescentes hasta los de noventa años”.

4. ¿Qué tan pronto podrás ir al espacio?

Este ha sido un objetivo por más de una década y las fechas iniciales aún no están firmes. El presidente de Virgin Galactic dijo la semana pasada que la compañía esperaba transportar a sus primeros pasajeros en menos de un año. Con una lista de espera de cientos, conseguir un asiento exigirá paciencia.

Blue Origin no ha abierto reservaciones o siquiera ha mostrado una pueba de vuelo con humanos.  Space X ha dicho que su viaje a la luna no sucedería antes del 2023.

5. ¿Qué clase de entrenamiento necesitas?

Los astronautas que vuelan en los programas espaciales están sujetos a altos estándares de aptitudes físicas y un entrenamiento riguroso. Los turistas espaciales no necesitan tanto.

Blue Origin dice que sus pasajeros aprenderán todo lo que necesitan saber de su vuelo un día antes del lanzamiento, incluyendo “descripciones generales de la misión, vehículo, informes detallados de seguridad, simulación de la misión e instrucciones sobre sus actividades de vuelo, tales como procedimientos operativos, comunicaciones y maniobras en un ambiente sin gravedad”.

Virgin Galactic dice que la preparación tomará tres días: “El entrenamiento previo al vuelo se asegurará que cada astronauta esté física y mentalmente preparado para saborear cada segundo del vuelo espacial y capacitado para satisfacer cualquier objetivo personal. Nuestros médicos aeroespaciales estarán disponibles para ofrecer consejos, ayuda y para verificar su estado físico antes del vuelo”, dice la compañía.

6. ¿Dónde me apunto?

Las compañías que se acercan cada vez más al turismo espacial están anotando los nombres de los prospectos en sus sitios web. También hay un número de agentes de viaje acreditados para reservar viajes espaciales con Virgin Galactic. Bigelow Space Operations le está diciendo a la gente que esperen: “Como puedes imaginarte, dicen que el diablo está en los detalles, y aún faltan muchos”.

Traducción: Antonio Becerril.