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Minutas: Mayoría de miembros de la Junta del Banxico considera evaluar recorte de tasas en junio
Tres de los cinco miembros de la Junta de Gobierno del Banxico consideran la posibilidad de evaluar a partir de junio, recortes en la tasa de referencia, revelan las minutas de la reunión monetaria del 9 de mayo.
Tres de los cinco miembros de la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) consideran la posibilidad de evaluar a partir de junio, recortes en la tasa de referencia, revelan las minutas de la reunión monetaria del 9 de mayo.
El primero de los integrantes referido, consideró el entorno actual de inflación que dijo “continúa complicado”, aunque acotó que es menos adverso que en 2022 y principios del 2023.
Por tanto resaltó que “actualmente ya se transita por una nueva etapa en la que es posible evaluar, reunión tras reunión la posibilidad de recortes en la tasa dependiendo del desenvolvimiento del panorama inflacionario”.
Otro miembro “juzgó que (...) podría ser apropiado valorar el espacio para calibrar nuevamente el nivel de restricción si la evolución de las condiciones macroeconómicas es consistente con los pronósticos actualizados de inflación”.
Ese mismo miembro sostuvo que el enfoque de dependencia de datos con base en pronósticos, decisión por decisión es la mejor forma de garantizar una construcción de la política monetaria prudente y acorde con la complejidad del proceso desinflacionario”.
Otro más resaltó que “será viable valorar un ajuste en la tasa en la próxima reunión si los objetivos intermedios como es el pronóstico de inflación, se cumplen.
Externó que la postura actual es altamente restrictiva y que aún con ajustes adicionales seguirá siendo robusta ante cambios en la postura relativa a la de otras economías y enfatizó que “continuar con ajustes a la tasa no implica abandonar una postura restrictiva”.
Los halcones
Otro miembro consignó que “frente a los riesgos que enfrentan ante la ralentización del proceso desinflacionario se debe mantener con firmeza la restricción monetaria alcanzada”.
En particular refrendó su preocupación por los efectos que pueda tener sobre la trayectoria de la inflación un comportamiento de las finanzas publicas distintos al previsto o resultante de la situación de Pemex.
Explicó que se enfrentan retos el próximo año “en la sincronización de las políticas fiscal y monetaria puesto que la expectativa del descenso de la inflación está sujeta al cumplimiento de la reducción de los requerimientos financieros del sector público en 2.9 puntos del PIB en un solo año”.
De no materializarse, generaría presiones en la demanda agregada y en los mercados de deuda.
Y uno más sugirió que para las próximas decisiones se debe mantener el nivel de restricción en tanto la inflación subyacente y en especial el subcomponente de servicios no muestren clara una tendencia a la baja.
Agregó que esta intención se tiene que hacer explícita en la guía prospectiva y consideró que será hasta la segunda mitad de este año, cuando se tendrá más claridad para realizar ajustes finos.