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Ahorro, un hábito del que nunca te arrepentirás
Quizá conoces gente que llega al final de la quincena sin un solo peso en la bolsa, pero, también, a quien no sólo parece que no le falta el dinero, sino que con frecuencia luce aparatos nuevos.
Quizá conoces gente que llega al final de la quincena sin un solo peso en la bolsa, pero, también, a quien no sólo parece que no le falta el dinero, sino que con frecuencia luce aparatos nuevos. La diferencia entre uno y otro es el plan de ahorro y las metas financieras.
Y para empezar el hábito del ahorro es indispensable que comiences por ti mismo, para que después pueda trasladarlo a tus seres queridos, como tus hijos o hermanos, por ejemplo.
Para lo anterior, te recomendamos 10 pasos sencillos para convertirte en todo un guía financiero:
1.- Explica a tus hijos, por ejemplo, qué es el ahorro y cuáles son sus beneficios
El ahorro es el dinero que no se gasta en el momento y se guarda para usarlo en el futuro. Ahorrar permite cubrir necesidades o adquirir algo que deseamos mucho.
2.- Ayúdales a encontrar su propio motivo para ahorrar
La motivación es un factor elemental para desarrollar cualquier hábito, y nace del interés por alcanzar algo. Ayúdales a identificar ese interés.
3.- Explícales qué es una meta y la importancia que tiene
Puedes utilizar la comparación de la meta deportiva para ilustrar a los hijos que si no se proponen algo específico -relacionado con su motivo personal-, es más difícil ahorrar.
4.- Ayúdalos a diferenciar entre deseos y necesidades
Explícales la diferencia entre las cosas necesarias y las que implican un deseo. Resalta que el camino para lograr sus deseos es el ahorro constante.
5. Pide a tus hijos establecer su meta personal de ahorro
Debe ser una meta posible y de preferencia a corto plazo y que tus hijos puedan alcanzar por sí solos: por medio de dibujos o por escrito.
6. Establece con ellos un plan general de ahorro
El plan debe determinar el tiempo que tus hijos van a ahorrar y procura que tengan un registro de sus ahorros. Lo importante es la disciplina y la perseverancia.
7.- Organiza una actividad en la que tus hijos elaboren su propia alcancía.
Esto propiciará que ellos se entusiasmen y se comprometan más con su proyecto de ahorro. Procura que tus hijos le pongan su nombre a la alcancía.
8.- Enséñales que es mejor no gastarse todos sus ahorros.
Explícales que si lo gastan todo tendrán que empezar desde cero, pero al conservar una pequeña cantidad sin gastar, el fruto de su esfuerzo se conservará.
9.- Recuerda los factores más importantes en esta etapa.
Con imaginación y la creatividad lograrás que toda la familia se entusiasme por ahorrar y promuevan el ahorro entre ellos mismos.
10.- Orienta con el ejemplo
No olvides que el ejemplo enseña más que las palabras.
Recuerda que la idea es que el ahorro se nos haga un hábito y que las cosas, aunque parezcan pequeñas, a futuro pueden ser grandes.