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Política

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Ven retroceso en acceso a información pública en el país

La democratización del acceso a la información, objetivo de la reforma constitucional en materia de transparencia, no se ha logrado porque no se están produciendo bases de datos abiertos que puedan leer los agentes de Inteligencia Artificial que consulta el grueso de la población.

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La democratización del acceso a la información, objetivo de la reforma constitucional en materia de transparencia, no se ha logrado porque no se están produciendo bases de datos abiertos que puedan leer los agentes de Inteligencia Artificial que consulta el grueso de la población, explica Eduardo Bohórquez, mientras que Isa Luna Pla afirma que el problema de fondo es que la información que se produce y a la que se accede con IA no sea de calidad.

“Con esa reforma, ¿se democratizó la información? Yo creo que todavía no. No creo que sea más accesible ni más sencillo para el ciudadano promedio acceder a la información pública que con el modelo anterior. Todavía no”, resume el director de Transparencia Mexicana.

Para la consultora internacional de transparencia y anticorrupción, si la información “no es de calidad y no tenemos un órgano que promueva la calidad de la información desde el momento en el que se produce, el resultado del trabajo de los instrumentos de inteligencia artificial va a ser pobre y falso, equivocado, errático porque la información que los nutre no es una información de calidad”.

Bohórquez asegura que el modelo actual “se está quedando rezagado respecto a lo que la sociedad necesita y la democratización de la información pública requiere”, que es cambiar el enfoque.

“Lo que necesitas es subir información en el formato correcto de manera proactiva porque entonces sí la va a poder leer un agente de inteligencia artificial”, detalla, y que eso no se está haciendo.

“Eso permite que lo pueda leer un agente de inteligencia artificial”, mientras que el modelo vigente sigue “con archivos de papel, con documentos que están en formatos cerrados; ¿no se suben bases de datos?, pues no las puede leer el agente de inteligencia artificial (...) Nos quedamos con una visión de que el acceso a la información es en papel y en documentos, y la conversación ya es otra y además es instantánea”, agrega.

Estadísticas

Si se compara la estadística del nuevo sistema, que a nivel nacional está a cargo de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno (SABG) y el órgano desconcentrado Transparencia para el Pueblo, con el anterior del extinto Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai), asegura, “se parecen bastante” respecto del número de solicitudes de información y recursos de revisión.

“Lo que ha cambiado es que hoy ha perdido relevancia ese modelo de solicitudes de acceso a la información porque estás compitiendo con los agentes de inteligencia artificial. Y quedas satisfecho con esa información, aunque sea imprecisa o incorrecta o incluso falsa”, dijo.

El nuevo sistema, enfatiza, “no ha perdido su carácter elitista, que era una de las críticas. Sigue siendo un derecho para pocos porque donde está resolviendo el grueso de la población el acceso a la información es con los agentes de Inteligencia Artificial”.

Admite que su punto de vista es impopular, “porque sé que lo más sencillo es decir ‘hubo retrocesos, hubo avances’”, aunque precisa que “no estamos enfrentando un contexto de apertura gubernamental generalizada”, además de que “los gobiernos interpretan en este momento, porque creo que ya incluye a todos los partidos, que es mejor subir videos en YouTube que subir documentos o bases de datos”.

Opacidad

La investigadora Luna Pla considera que sí hay un retroceso entre el sistema actual y el anterior.

“Sí, hay un retroceso concretamente en la promoción del derecho de acceso a la información; hay un retroceso concretamente en la supervisión del cumplimiento de obligaciones y en el establecimiento de estándares que permitan homologar los criterios de transparencia a nivel nacional”.

A poco más de un año de que entró en vigor el nuevo sistema, asegura, lo que procede es la supervisión.

“Se necesita dotar de mayores facultades de supervisión a la Secretaría -SABG- para que pueda corroborar, auditar, revisar si efectivamente están llevándose a cabo las políticas de transparencia hacia dentro de cada una de las entidades de la Administración Pública Federal”.

Sin efecto, impugnaciones ante TP por información de Anticorrupción 

Transparencia para el Pueblo (TP), órgano desconcentrado de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno (SABG), ha resuelto casi en la totalidad de las veces a favor de esta dependencia los recursos de revisión interpuestos en su contra, según muestran sus propias cifras.

De acuerdo con datos de TP, en 2025 fueron interpuestos al menos 102 recursos de revisión contra respuestas emitidas por la SABG; 81 fueron admitidos.

Del total, 77 cuentan con un proyecto de resolución que se puede consultar: de ellos 21 han sido desechados por improcedentes, 27 han sido sobreseídos y en 29 ha confirmado la respuesta de la Secretaría Anticorrupción. En ningún caso se ha revocado la respuesta entregada por la dependencia que es juez y parte.   

Ejemplo es el recurso de revisión 343224900025625, en donde TP determinó “confirmar’’ la respuesta de la SABG ya que “corresponde con lo solicitado, cumpliendo con el principio de congruencia’’ porque “se entregó el Catálogo de Disposición Documental vigente al año 2025” y de ahí que el agravio de la persona recurrente “deviene infundado”.

Una persona solicitó, entre otras demandas, conocer el listado completo y detallado de bases de datos y documentos del Inai que pasaron a la SABG. (Redacción y Rolando Ramos)

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