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Política

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Disparan en feria y secuestran a un sacerdote

Este lunes 2 de noviembre, la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa informó que recibió un reporte de detonaciones de arma de fuego en las inmediaciones de la Feria Ganadera. La dependencia aseguró que no hubo personas lesionadas y que el hecho fue atendido por el Grupo Interinstitucional.

En los últimos meses se han enviado a más de 5,000 elementos de las Fuerzas Armadas para reforzar la seguridad en la entidad. foto: cuartoscuro

La violencia en Culiacán se mantiene. En un lapso de pocos días se reportó el ataque con disparos de arma de fuego contra las instalaciones de la Feria Ganadera y la privación ilegal de la libertad del sacerdote Clemente Morales Topete, quien fue golpeado y quemado durante los tres días que permaneció cautivo.

Este lunes 2 de noviembre, la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa informó que recibió un reporte de detonaciones de arma de fuego en las inmediaciones de la Feria Ganadera. La dependencia aseguró que no hubo personas lesionadas y que el hecho fue atendido por el Grupo Interinstitucional.

La corporación señaló que se mantiene un operativo para localizar a los responsables y que la autoridad competente iniciará las investigaciones para esclarecer lo ocurrido.

Según reportes periodísticos locales, hombres que viajaban en motocicleta habrían disparado contra el recinto, donde presuntamente se encontraba personal de la Secretaría de la Defensa Nacional en un punto de vigilancia. Las versiones también señalaron que hubo impactos de bala en la fachada de acceso principal, aunque la Secretaría de Seguridad Pública no confirmó esos detalles en su comunicado.

Diócesis

Un día antes, el 1 de noviembre, la Diócesis de Culiacán difundió una carta circular para actualizar la situación del sacerdote Clemente Morales Topete, párroco de la iglesia Cristo Resucitado, quien fue reportado como desaparecido desde la tarde del 24 de octubre.

El obispo Jesús José Herrera Quiñónez confirmó que el sacerdote fue privado de la libertad por un grupo de personas desconocidas y trasladado a un sitio que no ha sido identificado. Durante los tres días que permaneció retenido, fue golpeado, sufrió quemaduras en distintas partes del cuerpo y recibió amenazas de muerte reiteradas.

Según la información proporcionada por la Diócesis, sus captores le exigieron datos que desconocía y por los que no podía responder. Finalmente, fue liberado y regresó por sus propios medios el martes 27 de octubre a la casa parroquial, donde llegó conduciendo su camioneta.

En su pronunciamiento, Herrera Quiñónez agradeció la intervención de las corporaciones de seguridad y atención ciudadana de los ámbitos municipal, estatal y federal para localizar al sacerdote. Sin embargo, pidió que continúen los trabajos para esclarecer los hechos, identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia.

También expresó preocupación por la persistencia de la violencia en Sinaloa y sostuvo que, después de más de dos años de esta situación, las desapariciones, las privaciones ilegales de la libertad, los homicidios y los feminicidios muestran que las acciones emprendidas no han sido suficientes para devolver la tranquilidad a Culiacán.

Reportero y licienciado en Ciencias de la Comunicación

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