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La traba para usar la palabra guerra
Negar la existencia de un conflicto armado por parte del narcotráfico y crimen organizado imposibilita el rigor del derecho humanitario internacional, explicó Rupert Knox, investigador sobre México de Amnistía Internacional.
Negar la existencia de un conflicto armado por parte del narcotráfico y crimen organizado imposibilita el rigor del derecho humanitario internacional, explicó Rupert Knox, investigador sobre México de Amnistía Internacional. En entrevista, detalló que reconocer a los cárteles y las células de la delincuencia organizada como grupos beligerantes o seguir llamándole guerra en contra del narcotráfico a la situación actual (como lo hizo el presidente Calderón hasta hace unos meses) implicaría examinar sus responsabilidades en materia de violaciones a los derechos humanos, producto de la violencia.
El investigador recordó que tras la entrega del informe en Ginebra sobre las medidas de protección aplicadas en contra de la venta de menores, prostitución y pornografía infantil, así como para evitar su participación en conflictos armados por parte del gobierno Mexicano, éste negó la existencia de un conflicto armado en México y la participación de menores en grupos de la delincuencia organizada.
Si bien no puede hablarse de una guerra interna, en nuestro país existe un conflicto interno y para la población no existe diferencia entre los términos, debido a que la violencia se ha tornado grave por los diferentes actores , expuso Rupert Knox y urgió a las autoridades gubernamentales a garantizar el respeto a los derechos humanos. La existencia de la jurisdicción militar ha permitido una impunidad total a todos los crímenes y violaciones cometidos por el Ejército que quedan sin ser investigados debidamente .
alangner@eleconomista.com.mx