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Creación de la Guardia Nacional, bajo la sombra de la Gendarmería
Cuestionan las atribuciones de los estados y municipios para coadyuvar en el tema de la seguridad.
La formación de la Guardia Nacional, propuesta por Andrés Manuel López Obrador, podría naufragar igual que la Gendarmería creada por el presidente Enrique Peña Nieto, porque no fue acompañada de una reforma policial que acabe con la corrupción y fortalezca las corporaciones estatales y municipales. El plan de crear una guardia atenta contra el federalismo, e institucionaliza la presencia de las Fuerzas Armadas en labores de seguridad pública, opinaron siete expertos en la materia.
“(La guardia) es la Gendarmería 2.0 (porque) el proyecto inicial de la Gendarmería era militarizada, luego se optó por una civil por dificultades administrativas y presupuestales, pero inicialmente era esto, igualito”, dijo el experto en seguridad nacional, Alejandro Hope.
“Este plan podría dejarnos como el perro de las dos tortas: con una Policía Federal devastada y con una Guardia Nacional a medio construir. Yo sí sugeriría prudencia. Que si quieren construir la guardia que la hagan exclusivamente con personal militar, que no toquen al personal de la Policía Federal, porque deben coexistir; una no sustituye a la otra.
“El riesgo es que esto se convierta en una Gendarmería 2.0, que quede a medio construir y que se coma todos los recursos, los esfuerzos y la atención institucional”, alertó.
Por su parte, Mariana Benítez, ex subprocuradora de la Producaduría General de la República, opinó: “hablan de la guardia como un asunto nacional, pero al ser un tema que compete a los tres órdenes de gobierno, tendría necesariamente que venir un replanteamiento en el tema de coordinación: ¿Cuáles van a ser las atribuciones de los estados y municipios para coadyuvar en el tema de la seguridad, como lo prevé la Constitución? No hay ningún planteamiento, pareciera que todo el tema es responsabilidad de la Federación, y hasta que no cambie la Constitución, esto no es así”.
Francisco Rivas, director del Observatorio Nacional Ciudadano, recordó que al inicio de su gobierno, el presidente Enrique Peña Nieto planteó la creación de la Gendarmería con mando militar (que luego se corrigió a civil), y lo cual fue criticado por el hoy presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.
“Lo que estamos viendo con la Guardia Nacional no es novedoso, y sí tiene todos los peligros que tanto expertos internacionales como la sociedad civil hemos venido diciendo de la participación de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad.
“Es un ejercicio de militarización, reacción y centralización del poder en materia de seguridad. No me sorprendería que lo planteara el presidente Peña o el expresidente Calderón; sí me sorprende que lo plantee el presidente electo, siendo alguien tan crítico de la presencia y del uso de los militares para acciones de seguridad, habiendo confrontando y denostado al Ejército. Es más de lo mismo, no hay ninguna diferencia con lo que hemos visto hace años, y sí es un aumento del uso del Ejército para seguridad, en una estrategia que él mismo ha definido como fallida”, comentó.
Felipe González, quien fuera subsecretario de Gobernación y expresidente de la Comisión de Seguridad del Senado, coincidió con Andrés Manuel López Obrador, en el sentido de que las Fuerzas Armadas no pueden abandonar las tareas de seguridad. Sin embargo, dijo el plan debe fortalecerse, porque en caso de que no funcione, no habrá otra salida.
“Lo positivo, que (en el gobierno electo) están siendo realistas, de que sí se necesita la intervención del Ejército. No hay de otra. Lo malo es que ya se está aceptando que definitivamente, permanentemente, el Ejército debe estar en labores de seguridad pública.
“La Gendarmería iba a ser un auxiliar, y ahora estamos hablando de una Guardia Nacional que se va a hacer cargo de la seguridad pública, es más amplio lo que está proponiendo López Obrador. Y sería tremendo (que no funcionara), porque después del Ejército y la Marina no hay nada, no hay otra opción”, expuso.
El experto en temas de Defensa Nacional, Javier Oliva Posada, aseveró que el país ya tiene un grado de militarización, pero se institucionalizaría con la creación de la Guardia.
Por su parte, el expresidente de la Comisión de Seguridad en la Cámara de Diputados, Jorge Ramos, opinó que el gobierno electo “está cometiendo el mismo error que en el gobierno de Peña Nieto, sólo que ahora con vestido diferente”.
“Antes Gendarmería Nacional, hoy Guardia Nacional, que en el fondo el problema que tiene es que esa iniciativa, por más bien intencionada que pueda ser, se va a estrellar con la realidad local por el hecho de que queda intacto el problema de las policías locales, es decir, la corrupción, la mala capacitación, la nula paga, el peor equipamiento que tienen. La propuesta de seguridad del presidente electo guarda completo silencio con relación a la reforma policial que es necesaria para pacificar al país.
“De poco va a servir si tienen policías infiltradas, policías corruptas, que colaboran con la logística del crimen o son parte franca del crimen. Me parece que la estrategia de López Obrador deja intacta estructuralmente los problemas del diagnóstico nacional”, sentenció Jorge Ramos.