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La UNAM, a prueba
Alberto Aguirre | Signos Vitales
La convocatoria al examen de selección en línea que aplicaría la UNAM en el ciclo escolar 2026-2027/1 estableció claramente los requisitos, las condiciones y las restricciones para los aspirantes a ingresar a una licenciatura en la Máxima Casa de Estudios, ya fuera al sistema escolarizado o en las modalidades abierta y a distancia.
Los resultados fueron publicados en las fechas estipuladas. Pero su validez ha sido cuestionada. La cancelación del examen es la sanción máxima y se harán acreedores a ella a quienes incurran en once conductas fraudulentas en específico, “o alguna otra acción u omisión que se considere como mensaje para la persona aspirante durante la aplicación del examen en línea”.
Bajo sospecha, los aspirantes a ingresar a la UNAM. Pero solo los externos, pues la institución ratificó el pasado fin de semana que aquellos alumnos con pase automático podrán continuar completar su inscripción en las facultades y escuelas en las que fueron admitidos, cuando se levanten las restricciones.
De la incertidumbre a la anarquía, apenas un suspiro. En los eventos anteriores —el cierre de planteles por diversas causas—, la Rectoría actuó con moderación a sabiendas del origen de las asonadas premundialistas, aunque los equilibrios precarios en algunas instituciones (marcadamente la Facultad de Arquitectura) amenazan con quebrarse.
La pericia del equipo del rector Lomelí, a prueba. Las fallas persistentes en la comunicación no pueden afectar más la reputación de la Máxima Casa de Estudios ahora bajos cuestionamientos por el mal desempeño de Dirección General de Asuntos Escolares, dependiente de la Secretaría General.
Hace dos años, la sucesión del rector Graue tuvo como principales protagonistas a Leonardo Lomelí y Patricia Dávila. Ambos deberán trabajar con diligencia y precisión para dejar atrás estas polémicas, que trascienden los presuntos plagios que nunca pudieron sancionar. ¿Esta vez tampoco actuarán contra los responsables de socavar la integridad y la honestidad de la Máxima Casa de Estudios?
Han pasado tres sexenios y el alto mando sigue sin entender a la GenZ. ¿Resulta exagerado voltear a ver el caso hindú? El discurso oficialista apunta contra aspirantes viciosos, que habrían recurrido a la inteligencia artificial o —peor aún— habrían tenido acceso a los reactivos, antes de responder al examen.
Las mismas autoridades que se indignaron cuando un ex rector de la UNAM hablaba de los ninis recurren a fórmulas despectivas para evadir sus responsabilidades. En la India, los jóvenes —enfadados por la falta de oportunidades laborales y el aumento del costo de vida— respondieron a los impulsos digitales y tomaron las calles, para luego enfrentar a la policía.
Los ninis, aquí. Allá, el partido de las cucarachas. La resistencia es el paso que sigue a la rebeldía.
Efectos secundarios
EFECTOS. Durante el Mundial, no hubo un boom de conversión de vivienda como algunos pronosticaron. Los alojamientos completos activos se mantuvieron estables durante el evento. Inside Airbnb identifica 10,320 alojamientos completos que reciben al menos 60 noches al año –es decir, listados operativos con demanda reciente o frecuente. Esto representa apenas 0.34% del stock total de 3 millones de viviendas en la Ciudad de México. Si hubiera habido conversión masiva de viviendas durante el Mundial, esta proporción habría aumentado visiblemente. No ocurrió. El crecimiento observable fue en cuartos privados, no en viviendas convertidas. El incremento en listados totales durante junio-julio fue principalmente de anfitriones residenciales que abrieron temporalmente una habitación, no conversiones permanentes de viviendas.
alberto.aguirre@eleconomista.mx