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Trump, Xi y la ONU: nuestro futuro
Fausto Pretelin Muñoz de Cote | Globali… ¿qué?
¿Se trata del fin de la era de los autócratas?
La pregunta la plantea David Ignatius en The Washington Post, y lo hace reconociendo que Donald Trump, Xi Jinping y Vladimir Putin se encuentran en su invierno biológico.
Trump tiene 80 años mientras que Xi y Putin, 73 años.
Pero más allá de su futuro los tres dominan el escenario mundial.
Trump busca en Xi una relación personal, pero el presidente chino desea una relación sin conflictos en la arena institucional. Los dos compiten cara a cara en el área de la tecnología, pero China tiene mayor volumen de minerales: el oro de la tecnología.
Ayer, la reunión de los presidentes de Estados Unidos y de China robó por momentos la atención de lo que ocurría en la Asamblea General de Naciones Unidas.
Xi Jinping le dice a Trump que la IA debe de ser controlada por el humano; es necesario domarla. La postura es radicalmente distinta a la de Trump: evolucionarla hasta el infinito sin importar que ese objetivo ponga en riesgo la vida del planeta.
Washington y Nueva York; la Casa Blanca y Naciones Unidas.
Las conexiones son claras. Xi Jinping y Donald Trump tienen amplio dominio sobre el mundo y sus respectivas estrategias de geopolítica tienen alcance global.
En Naciones Unidas también se juega el futuro del planeta.
En febrero de 2025, un mes después de la investidura de Trump, Alex Younger, exjefe del MI6 británico describió un escenario profético: “Nos encontramos en una nueva era en la que, por lo general, las relaciones internacionales no se regirán por normas ni instituciones multilaterales. Estarán determinadas por hombres fuertes y acuerdos”.
Regreso a la Asamblea General de la ONU. Las potencias medias deberían comprometerse con el organismo. No se vale transferir toda la responsabilidad de la ONU a los cinco miembros permanentes y a su debilitado Secretario General, António Guterres. En efecto, Trump recortó la ayuda al organismo y Putin viola todos los días el Derecho Internacional. El ruso tendría que ser expulsado del Consejo de Seguridad por ser el peor ejemplo para las instituciones multilaterales.
Los vetos de Estados Unidos, China y Rusia impiden la paz en Ucrania.
Otros países dicen apoyar a la ONU, pero no se comprometen. Malí, Sudán y Etiopía han expulsado a la ONU. Israel, por su parte, la erosiona.
Pero países como Francia, Brasil y Arabia Saudita trabajaron el año pasado la iniciativa para que más Estados reconocieran a Palestina como país.
También es cierto que Guterres no ha logrado mediar en conflictos importantes.
México está ausente y pareciera que mantiene una batalla soterrada contra la ONU a través de su indiferencia.
Washington y Nueva York. Dos escenarios donde se juega el futuro del mundo.