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Opinión

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La rotación no es el inicio del fin

Al parecer los inversionistas se han vuelto estrictos con relación a las empresas de tecnología, lo que tiene que ver directamente con el desempeño pobre del sector

OpiniónEl Economista

La narrativa del inicio de año en las bolsas a nivel global es la rotación entre sectores. Los espacios que tuvieron un rendimiento explosivo en el segundo semestre del año pasado (Tecnología, Comunicaciones) acumulan rendimientos modestos en comparación de sectores que en la historia reciente lucían como “aburridos” (Consumo Básico, Energía, Materiales, Industria).

Estos movimientos en el mercado de Estados Unidos lucen complejos de entender ante la contradicción de las posturas. Los inversionistas mantienen su preferencia por activos defensivos, favoreciendo al sector de Consumo básico, a pesar de indicadores económicos que revelan la resiliencia de la economía a los retos del mercado laboral.

Por otro lado, hay un aparente castigo fuerte a las empresas de software dentro de Tecnología por el temor de que la IA pueda remplazar diversos servicios, pero al mismo tiempo castiga a las grandes empresas que continúan anunciando planes de inversión agresivos para mantener la tracción en la temática. La premisa de diversificación fuera de Tecnología, por el momento, parece justificarse.

Los números son contundentes. Hasta el cierre del lunes pasado, el sector de materiales presenta un rendimiento directo del 17.5%, el de Energía de 16.3%, el sector Industrial crece un 13% y el de Consumo básico 11.9 por ciento. Por su parte, Los sectores de tecnología y Comunicaciones, las estrellas del año pasado tienen rendimientos de 5.6% y (-) 8 por ciento.

Al parecer los inversionistas se han vuelto estrictos con relación a las empresas de tecnología, lo que tiene que ver directamente con el desempeño pobre del sector. La premisa principal es que los participantes en los mercados están más enfocados en las ganancias que en los avances de productividad.

De este modo, son tolerantes ante fuertes gastos de capital en Inteligencia Artificial (IA) siempre y cuando el resultado en las utilidades lo refleje; si la expectativa de utilidades no se alcanza, el desperdicio de capital representa un castigo.

El impacto sobre las empresas de Software, que integran el sector de Tecnología es particularmente fuerte. Entre los rubros “Software de sistemas” y “Aplicaciones de software” representan el 25% del sector. Nada mas en lo que va del año este sector perdió el 16% de su valor.

Hay un claro temor con relación a que la IA sea un detractor de muchas empresas de software para las que podría generar sustitutos fácilmente. El detonador principal de esta percepción fue el lanzamiento de la ultima herramienta de la empresa Anthropic que le dio un golpe fuerte a varias empresas que proveen softwares de información.

Hay también mucha confusión con relación al futuro de la IA y los pasos que seguirán muchas empresas, el reciente ardid sobre la catástrofe de las empresas de software puede revertirse rápidamente simplemente porque el impacto de los programas de IA que las sustituyan tardaría aún mucho en aparecer.

Es difícil saber hasta qué momento la rotación sectorial se mantendrá, a pesar de la falta de argumentos para soportarla. La aversión al riesgo y las tensiones geopolíticas están marcando el inicio de 2026, algo similar al año pasado, en donde Tecnología comenzaba con debilidad, aunque los cuestionamientos por la competencia proveniente de China con el lanzamiento de DeepSeek no se materializara como una amenaza real.

El reporte de NVDA podría ser clave para restaurar la confianza sobre la capacidad de mantener inversiones elevadas sin comprometer la solidez de los balances.

Otro tema es la preferencia por sectores defensivos, ahí la rotación es más cuestionable. Las valuaciones no lucen tan altas como antes y los números que reportan las empresas del sector Tecnología siguen haciendo pensar en que la revaluación de múltiplos puede continuar.

El múltiplo P-UPA de 34.5 veces implica un descuento cercano a 1% respecto al promedio de los últimos tres años, con un crecimiento esperado en las utilidades de 2026 de casi 40% que justificaría incluso múltiplos más altos vs. la historia.

En contraste, el sector Energía, por ejemplo, el favorito de los inversionistas este año, cotiza con un múltiplo de 20.1 veces que implica una prima de casi 50% vs. el promedio de los últimos tres años y en donde, hasta el momento, la expectativa es un crecimiento es de solo 1% en las utilidades de 2026.

Si el detonante de esta desconfianza son datos que apuntan a una economía más débil es algo muy debatible, los números del sector industrial y de servicios a sí lo muestran. Y ya lo hemos dicho varias veces en este espacio, es posible que se presente un escenario de recuperación económica o de crecimiento elevado al mismo tiempo que haya indicadores de empleo malos. La nueva estructura del empleo nos da para pensar eso.

Es difícil pensar en que la rotación se sostenga con una expectativa de crecimiento de utilidades que sigue favoreciendo al sector de tecnología y de comunicaciones apoyados en el tema de IA. Este no parece el inicio del fin de la euforia en tecnología.

*Rodolfo Campuzano Meza es director general de INVEX Operadora de Fondos de Inversión.

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