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Plataformas digitales de transporte: una historia que recordar
Javier Núñez Melgoza | Competencia y mercados
Los episodios recientes en torno a los servicios de transporte mediante plataformas digitales en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, así como los conflictos entre taxistas y plataformas en Cancún, son una oportunidad para recordar que en 2015, la extinta Comisión Federal de Competencia Económica emitió una opinión sobre el tema que tuvo un gran impacto, pues facilitó la operación de los servicios de plataforma en la CDMX y otras ciudades. Esta opinión representa un antecedente institucional a tomar en cuenta para resolver los problemas actuales.
El documento de Cofece partía de una idea general: el transporte urbano es un insumo esencial para la vida económica y para la calidad de vida en las ciudades. En ese contexto, Cofece identificó que, en el servicio individual de transporte de pasajeros, particularmente en taxis, existían al menos dos fallas que podían distorsionar el mercado en perjuicio del consumidor.
La primera falla era la asimetría de información. El usuario normalmente no contaba con información suficiente sobre la confiabilidad del conductor, la seguridad y calidad del vehículo, el conocimiento de la ciudad ni la previsibilidad del precio. Eso podía traducirse en riesgos de seguridad, rutas más largas, cobros excesivos y menores incentivos para mejorar la calidad del servicio. La segunda falla era la de coordinación: pasajeros y conductores no sabían con precisión dónde encontrarse, lo que podía generar sobreoferta y insuficiencia de oferta en distintos puntos de la ciudad, mayores tiempos de espera y subutilización de vehículos.
El razonamiento de Cofece se artuculó en 4 ejes. Primero, las plataformas móviles eran una herramienta eficaz para corregir las fallas de mercado por sus atributos como la identificación previa del conductor y del vehículo, la planeación automática de rutas, la tarifa dinámica conforme a oferta y demanda, el desglose y la transparencia del cobro, los sistemas de evaluación recíproca entre usuarios y choferes, y la disponibilidad en tiempo real de información sobre los tiempos de espera.
Segundo, las plataformas representaban nuevas alternativas que ofrecían condiciones valiosas para los usuarios (seguridad, limpieza, atención, transparencia y certidumbre).
Tercero, Cofece vinculó el surgimiento de las plataformas con la integración eficiente de tres tecnologías: teléfonos inteligentes, sistemas de posicionamiento global y medios de pago electrónicos.
Cuarto, las eficiencias derivadas del uso de una red. La autoridad observó que el valor de la plataforma dependía del número de usuarios y conductores conectados, lo que generaba incentivos al crecimiento y permite más transacciones eficientes con bajos costos de transacción. Eso reducía tiempos de espera para usuarios y conductores, y además permitía al consumidor usar varias plataformas simultáneamente o cambiar entre proveedores con costos bajos o nulos.
La autoridad emitió una opinión regulatoria acotada. El plantemiento fue que el reconocimiento normativo debía limitarse a tutelar objetivos públicos elementales de seguridad y protección del usuario. Y que la regulación debía privilegiar la competencia y la libre concurrencia, evitando restricciones relacionadas con la autorización o registro de vehículos con requisitos adicionales (por ejemplo, placas especiales o distintivos cromáticos) o limitar su número; o intervenir en los esquemas tarifarios determinados por las plataformas mediante la interacción de la oferta y la demanda. El mensaje fue que se debía regular lo necesario, sin afectar los beneficios e incentivos para la innovación.
Este antecedente plantea un método de análisis que sigue siendo útil. Si la discusión se reduce a la fricción entre grupos de interés, se pierde de vista lo esencial. El debate debe darse a partir de responder preguntas básicas. ¿Qué modelo corrige mejor los problemas de información y coordinación? ¿Qué arreglo institucional favorece la competencia? ¿Qué modelo regulatorio protege a los usuarios sin cerrar el espacio a la innovación?
*Especialista en competencia económica y regulación. Socio Director de Ockham Economic Consulting.