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La fuente principal de mis placeres
Mariano Espinosa Rafful | Siempre hay otros
Toda decisión exige una renuncia. Lo que dejas ir es el precio exacto de lo que eliges ser. Albert Camus
Tenemos ante nosotros a diario, en ese despliegue mediático de las malas noticias, lamentos, improperios, y expresiones de quienes hasta se sienten víctimas, probablemente pueden estarse fraguando conspiraciones, detrás de los ungidos este lunes de contrastes, no solo en las nominaciones de más coordinaciones, las más cuestionadas, por cierto.
Impedir llegar no es lo mismo que alborotar a los otros, quienes han acompañado en los triunfos la llegada de los morenistas de todo tipo al poder absoluto, ese que detentaron con notorios excesos panistas y priistas; ahora en calidad de críticos donde se estrellan con más de lo mismo.
Alberto Anaya y su partido del trabajo fecundo y creador de más dinero en las guarderías y oportunidades para sus súbditos, con todos los años al frente de las decisiones de candidaturas y sobre todo posiciones plurinominales, amaga cual fantasma no solo en Chihuahua o San Luis Potosí, lo hace en Campeche y en Nuevo León.
La medición de fuerzas discordantes desde palenque es evidente, pero están en ese trasfondo del maquillaje, los viajes no registrados para la consulta, conteniendo negativos desde la aprehensión del supuesto líder de una “barredora” que se ha silenciado, pero no ha terminado de encontrar paz social en Tabasco y el resto de un sureste con testimonios de escándalo.
No es solo Andrea Chávez en el binomio con el poderoso líder del otro paraíso político, el Senado de la República sin novedades ni urgencias, sin etiquetas ni testimoniales, sin pretensiones de mensajes cifrados, menos renuncias por las campañas anticipadas, la protección está, porque el pasado no atormenta, salva de la quema las invasiones a la intimidad.
Hay que tomarnos en serio la molestia quizá, de leer los pronósticos de una posible catástrofe económica en México, las calificadoras no son tiendas departamentales, menos espacios que se pueden comprar en los pronunciamientos, como las tendencias de encuestas pagadas o truqueadas para beneficiar desde el anonimato, a ex panistas y ex priistas que lograron llegar al perdón de sus innumerables pecados del pasado.
Los placeres y su principal fuente de inspiración no están en lo que miramos, de lo coloquial en los amaneceres casi de madrugada, por insomnios asimilados, en esa configuración de los años por estar, escuchando menos, soportando basura de palabras al viento, y fuga de talentos al mundo exterior, porque el enemigo dejó de ser la “caja idiota”, esa televisión que nos mantenía abstraídos de la realidad, ahora escapamos para acampar en los supuestos de confiar.
Economía y política son inseparables para la buena marcha de un país, la certidumbre en las afirmaciones de quienes tienen otra lectura del presente, debe ser no solo un alto en el camino, los huérfanos irán en avanzada hacia las rémoras políticas que también hacen el trabajo que ensucia las campañas políticas, en los tiempos de la ley sin castigos a tiempo; menos aún hoy, escenarios de recomendaciones por las promociones cual producto en calidad de venderse, con la presunción de inocencia, que lleva un mensaje implícito, en esa inmortalidad agotada, porque se han olvidado de las guías morales, porque no admiten ni reconocen que no son ellos, sino los que ya no están, quienes exhibieron mezquindad.
Ante el rediseño del discurso político, donde la soberanía ocupa un lugar preponderante por las mañanas, las mexicanas y mexicanos que leemos, pareciera que no logramos entender del todo hacia donde vamos dando tumbos.
ENTRE LÍNEAS
Tiempos y circunstancias marcan y enmarcan los días por venir, en la probable austeridad de declaraciones para no equivocarnos, de un lado y de otro, y además intentar captar la atención de los abandonos, que consideraban iban a resultar los elegidos; asestando un golpe a realidades de acuerdos no escritos; donde gobiernos estatales tuvieron mano al viejo estilo priista.