Lectura 4:00 min
Las exportaciones de equipo de cómputo, ¿un nuevo frente del T-MEC?
Gerardo Flores Ramírez | Ímpetu Económico
El pasado 13 de agosto, la Oficina de Política Comercial y Manufacturera de la Casa Blanca publicó un reporte titulado The Great Transshipment Scam, que documenta cómo exportadores, sobre todo de origen chino, utilizan más de 40 países como intermediarios para eludir los aranceles que EUA impuso a China desde 2018. El esquema funciona así: un bien chino se reetiqueta, se reempaca o recibe un ensamblaje ligero en un tercer país para aparentar un nuevo origen y entrar a EUA con arancel menor, a veces cercano a cero.
La citada oficina de la Casa Blanca está a cargo de Peter Navarro, un decidido impulsor de las políticas proteccionistas de la administración Trump, tanto en la primera como la actual. El mismo 13 de agosto, Navarro publicó en The New York Times un largo artículo describiendo los principales aspectos del documento en cuestión, lo que da una idea del perfil que la Casa Blanca quiere dar al tema y los hallazgos reportados.
En ese documento, México aparece clasificado en el nivel más alto de riesgo, el “Tier 1”, junto con Canadá, la Unión Europea, Japón, Corea del Sur y Taiwán. En nuestro caso, el mecanismo que más le preocupa a EUA es el envío de mercancía china a través de México y hacerla pasar indebidamente como un bien fabricado totalmente en nuestro país, con trato preferencial del T-MEC. Una estimación citada por el Departamento de Comercio calcula en 67,000 millones de dólares el transbordo detectado en 2025, con México, India y Vietnam como los tres principales corredores.
El señalamiento llega justo cuando el sector de cómputo mexicano vive su mejor momento en décadas. En 2025, las exportaciones de equipo de cómputo crecieron 145 por ciento, hasta 85 mil 400 millones de dólares, y por primera vez desplazaron a los vehículos como el principal rubro de exportación de México a EUA. El impulso ha continuado en el primer semestre de este año, período durante el que nuestro país exportó 60 mil 400 millones de dólares en servidores para centros de datos de inteligencia artificial, llegando a rebasar brevemente a Taiwán en participación de mercado.
El problema es el perfil de ese comercio. Existe una correlación casi cercana a uno entre las importaciones y las exportaciones de cómputo del país, o sea, casi todo lo que sale, entró primero como insumo. Cerca de 95 por ciento del valor exportado es contenido importado, sobre todo asiático, mientras el empleo del sector ha crecido a un ritmo relativamente lento frente a un salto exportador de tres dígitos. Esto describe a México como una economía que ensambla, prueba y empaca, y que el diseño y el valor agregado se quedan en Asia. Es el perfil que la Casa Blanca describe como típico de las “fábricas destornillador” de su red de triangulación, y el diferencial arancelario es el incentivo que el reporte identifica como motor del esquema. Eso se observa nítidamente en el caso de electrónicos, casi libres de arancel bajo el T-MEC, frente a gravámenes de doble dígito sobre productos chinos.
El reporte de la Casa Blanca coloca a México en la lista corta de corredores bajo vigilancia, con un señalamiento específico al corredor Guanajuato–Querétaro.
Cabe destacar que en el reporte no habría intervenido la USTR, que tiene a su cargo la política comercial y la revisión conjunta del T-MEC que ya está en marcha. Hoy el equipo de cómputo no está sujeto a reglas de origen estrictas, a diferencia del sector automotriz, lo que permite exportarlo casi sin arancel pese a su altísimo contenido asiático. Grupos industriales estadounidenses ya piden extender a bienes no automotrices el principio de que los beneficios del tratado “fluyan sustancialmente” hacia sus socios, lo que apuntaría a reglas de origen más estrictas.
Para México, el panorama podría ser complicado pues el sector de cómputo ya es la mayor fuente de divisas por exportación del país, pero opera al límite de su capacidad y depende estructuralmente de insumos asiáticos, justo cuando EUA despliega un sistema de vigilancia aduanera con inteligencia artificial para cruzar información de rutas, capacidad declarada y estructuras de propiedad. Que no se sorprendan en el gobierno de México si lo señalado en el reporte de la Casa Blanca se utiliza como pretexto para un escrutinio mucho más severo justo cuando ese sector, el de equipos de cómputo, le está generando más ingresos al país.