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Es la demografía, estúpido
Miguel González Compeán | Columna invitada
En alguna ocasión un buen amigo que admiro, Francisco Valdez Ugalde, expresidente de FLACSO, me dijo: Miguel, el verdadero dato político es la demografía. Ahora que durante el fin de semana tuve la curiosidad de volver algunos datos del ejercicio del Inegi de la encuesta intercensual, algunas cosas afloran que deberían tenernos muy preocupados no sólo para mañana, sino para los próximos meses y años.
Algunos de los datos: La Encuesta Intercensal se realizó entre octubre y noviembre de 2025. Mostró que la Población total, es de 130,911,314 habitantes en el país (de los cuales 130,393,389 residían en viviendas particulares habitadas y el resto en viviendas colectivas o sin vivienda). Los hombres han disminuido hasta en un 1% lo que sería consistente con los patrones de migración del país al norte: 51.9% son mujeres y el 48.1% son hombres. México dejó de ser joven. La edad mediana, aumentó a 32 años cumplidos o menos. Lo que practicamente ha hecho desaparecer lo que llamabamos el bono demografico, en el que la mayoría de jovenes habrían de incorporarse al mercado laboral y serían el sustento de la economía y de las pensiones futuras.
El crecimiento poblacional: La tasa de crecimiento promedio anual bajó a 0.7% (entre 2020 y 2025), reflejando un ritmo menos acelerado que en décadas pasadas, pero preocupante. De no ser por algunos estados, la tasa de reposición poblacional está por debajo del 2% lo que significa que la población se irá haciendo cada vez más vieja y necesitará de un sector productivo capas de mantener las pensiones y el sistema de salud que será necesario para millones de adultos mayores que habrán de incorporarse a la cesantia en los próxuimos 15 a 30 años.
Se contabilizaron 39,699,024 viviendas particulares habitadas propias o en renta. El promedio de ocupantes por vivienda bajó a 3.4, lo que habla de un relativo abandono de las viveindas y un exceso de infraestructura en ciertas ciudades y zonas de nuestro país. Hay que reconocer que los gobiernos municipales y estatales han hecho mejor su trabajo por lo menos en dos rubros: el 98% de las viviendas cuenta con piso firme, y las viviendas sin drenaje disminuyeron del 4.4% (en 2020) al 2.5%.
El grado promedio de escolaridad: Subió a 10.3 años de estudio en promedio para la población de 15 años y más (equivalente al primer año de preparatoria o bachillerato), un incremento frente a los 9.7 años registrados en el Censo de 2020 y la tasa de analfabetismo disminuyó notablemente hasta ubicarse en un 3.7% para personas de 15 años y más, marcando el nivel mínimo histórico frente al 4.8% que se reportaba en 2020.
Un dato significativo y encomiable es que la movilidad escolar cambio: El 81.8% de los estudiantes tardan 30 minutos o menos en trasladarse a su centro de estudios. El principal medio de transporte utilizado es caminando (48.5%), seguido por automóvil o camioneta (22.2%) y el transporte colectivo de pasajeros (22.1%). Asimismo, sólo el 9.8% se desplaza fuera de su municipio o demarcación residencial para estudiar.
La población no derechohabiente de servicios de salud, sigue elevada despues de la destrucción del sistema durante el sexenio pasado, El 13.2% de los habitantes (cerca de 20 millones de personas) carecen por completo de afiliación o de un reconocimiento explícito de acceso a los sistemas de salud pública. Lo anterior se corrobora al revisar la tasa de afiliación declarada, el porcentaje de la población formalmente afiliada a alguna institución médica, la tasa pasó del 77.1% en 2020 a un 72.5% en 2025.
Distribución por instituciones de salud: Entre la población que declaró tener acceso o afiliación, las principales opciones se distribuyen de la siguiente manera:
IMSS (Instituto Mexicano del Seguro Social): Se consolida como la institución mayoritaria al concentrar al 54.1% de los asegurados. Los hospitales o institutos públicos, dependientes de secretarías de salud públicas abarcan el 24.4% de la población afiliada. El ISSSTE: Reporta una cobertura del 7.3%. Y, finalmente, el Seguro Privado: El 6.9% cuenta con pólizas de gastos médicos particulares.
Ahi está: una población con mayores estudios, mayoritariamente femenina, que ha dejado de reproducirse, con relativo acceso a vivienda y mala salud, con servicios urbanos deficientes, habrá de enfretar el reto de mantener a una bola de viejitos, necesitados de recursos y salud para sobrevivir y de un gobierno o partido que les ofrezca un mejor futuro, pronto. Nada más, pero nada menos también.