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Defender a la democracia
Opinión
Ante la crisis geopolítica actual creada por las guerras en Irán y Ucrania, fue reconfortante que en Barcelona se haya realizado una reunión en defensa de la democracia. Fue promovida por los presidentes de España y Brasil, quienes reconocieron que, en el mundo, la democracia ha perdido importancia y han surgido populismos que destruyen instituciones, marginan la atención de los problemas sociales y le dan la espalda al multilateralismo en las relaciones internacionales. El representante más obvio de esta tendencia es Trump, que al decir del Papa León XIV se está conduciendo con una “ilusión de omnipotencia”.
La reunión de Barcelona se concentró en temas tan importantes como es la desigualdad, la falta de cooperación financiera para el desarrollo económico y social, y la necesidad de fortaleza de las instituciones internacionales.
Defender a la democracia es una tarea política relevante. Diversos estudios revelan que 70% de la población mundial vive en países con gobiernos autoritarios.
La democracia ha estado debilitada en sus dos bases fundamentales que son la libertad y la justicia. Al lado de la libertad están los derechos sociales, como son la educación, la salud, el trabajo y la seguridad social.
Actualmente hay algunas características negativas de las democracias como son la subordinación de los individuos a los grupos organizados que gestionan intereses particulares en detrimento de la representación política general. También la permanencia de poderes que actúan a espaldas de la sociedad. El gravísimo deterioro de la división de poderes. La ingobernabilidad derivada de la falta de legitimidad en la gestión.
Estados Unidos ha sido por mucho tiempo un modelo de democracia. Tiene como característica ejercer un poder duro y otro suave, sobre todo en las relaciones internacionales.
Donald Trump es la versión del poder duro. Gobierna con la extrema derecha. Hemos visto una y otra vez decisiones cuyo único objetivo es satisfacer los intereses de las clases altas. Ejerce una significativa falta de respeto con sus aliados y desprecia a los países pequeños. Tiene una debilidad con los hombres de poder como Putin. Para el presidente de Estados Unidos (EU), la tarea política única es el mercado de los productos norteamericanos al precio que sea, la explotación de los recursos naturales de los países en desarrollo y garantizar las inversiones de los propietarios del capital.
Hace más de 100 años, el presidente de EU, Woodrow Wilson, un académico y demócrata convencido, advertía: “Un imperio invisible se ha establecido por encima de las formas democráticas. Estamos todos atrapados en medio de un sistema económico despiadado”.
Trump apela a las emociones, lo que le ha permitido penetrar en la conciencia popular. Lo ha hecho a través de un alto protagonismo en los medios de comunicación. La opinión pública es manipulable, no necesariamente está fundada en la razón.
Estamos en un momento histórico difícil, pero hay que enriquecer a la democracia a través de una vida política más interactiva. También redefinir el contrato social para tener sociedades más igualitarias.