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Daño colateral del plantón del Canal Once
Investigadores alertan que el plantón en Canal 11 pone en riesgo su acervo audiovisual histórico y exigen acceso para mantenimiento y consulta de archivos culturales.
Federico Rubli Kaiser | Expectativa racional
Desde el 17 de abril, un conflicto estudiantil en el Instituto Politécnico Nacional mantiene tomadas las instalaciones del Canal 11. El pliego petitorio de sus exigencias incluye, entre otras: mayor transparencia en el manejo de los recursos, mejoras en la infraestructura de escuelas, laboratorios, insumos para prácticas y destitución de su director general. Si bien no hay demandas directas hacia el Canal 11, su ocupación es un instrumento de presión para hacer más visible el conflicto.
Tradicionalmente, el Canal 11 ha sido uno de los medios públicos más importantes del país, con una trayectoria de más de seis décadas dedicada a la difusión cultural, científica y educativa, con una voz bastante independiente. Desafortunadamente, la 4T lo ha transformado en una televisora al servicio del régimen.
La ocupación de las instalaciones del Canal tiene un daño colateral que no se ha sopesado. El Canal alberga un valiosísimo archivo audiovisual que es una fuente excepcional para la consulta de investigadores, analistas y escritores. La videoteca resguarda cerca de 67 años de materiales, incluidos registros históricos, culturales, científicos y periodísticos. Entre ellos se encuentra el archivo de Cristina Pacheco (reconocido por la UNESCO), programas científicos, miles de entrevistas a personajes del arte y la cultura, programas de música clásica, etcétera.
Pero los archivos audiovisuales requieren de un mantenimiento constante para controlar condiciones de temperatura, humedad, suministro eléctrico y funcionamiento de los equipos. La interrupción prolongada de estas tareas lleva a su deterioro físico. La falta de acceso de personal especializado para ello es un factor de alto riesgo que puede llevar a su pérdida irreversible. No se sabe si ya ha habido daños y/o desapariciones del acervo.
Una parte de esa colección que generalmente cae en el olvido es la de programas de rock, que son un testimonio valioso de ese género musical juvenil. La emisión de “Rock en la Cultura” inició en 1973 y finalizó hacia el fin de la década. Fueron programas emblemáticos y notables porque se dieron en plena censura y represión gubernamental al rock nacional surgida a partir del Festival de Avándaro de 1971. Fue una ventana de esperanza que para muchos grupos evitó su extinción de la escena musical, logrando que el rock mexicano sobreviviera durante la dura década de los setenta. En esos programas aparecieron, en entrevistas, reportajes y tocando en vivo, grupos sobrevivientes como Javier Bátiz, Peace & Love, Náhuatl, Nuevo México, Medusa y Toncho Pilatos, entre muchos más.
Posteriormente, ya superada la represión post-Avándaro, el Canal inició en 2001 el programa “Sónicamente”, que siguió la misma tradición de “Rock en la Cultura”. Estuvo al aire hasta 2008, y ante sus cámaras desfilaron prácticamente todos los grupos mexicanos importantes de esos años: Molotov, Jaguares, El Tri, Maldita Vecindad, etcétera.
En vista del daño que el plantón pudiera causar al acervo audiovisual, un grupo de investigadores y escritores de rock urgimos que se permita el ingreso a las instalaciones de personal de mantenimiento capacitado. A la vez, solicitamos a la directora del Canal, Renata Turrent, nos dé acceso para consultar el acervo histórico de los programas de “Rock en la Cultura” y “Sónicamente”.