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Confía en mí, en mi IA
Jonathan Ruiz Torre | Parteaguas
Pudo pasarles en la universidad. Al final de la fiesta, estaba la opción de seguirla con tus amigos evidentemente intoxicados e impredecibles, o aceptar el aventón de un tipo que no conoces.
No hay opción ideal. Pero una es menos peor que la otra.
La economía ha llegado a ese punto. Estamos frente a una paradoja y, entre dos caminos inciertos, tomamos el menos conocido.
La economía intoxicada por aranceles marcados por la Casa Blanca; guerras iniciadas por rusos e israelíes; presiones nuevas sobre los bancos centrales, como la Reserva Federal, que distribuye los dólares; un gobierno izquierdista en México que volteó el tablero; Venezuela gatopardeando; Argentina en un hype… un montón de acciones que antes eran impensables.
¿Quién quiere subirse al coche con sus autores?
Del otro lado de la calle: los tipos que trajeron la inteligencia artificial.
¿Con quién se van? Mientras lo piensan, una pregunta:
¿Cuáles son las empresas más valiosas y las que más elevan el precio de sus acciones?
Ayer, una compañía bien conocida para los tapatíos tuvo otro respiro que huele más a optimismo.
Intel, productora de esas cosas que ahora todo el mundo sabe qué son —los semiconductores—, elevó su precio más de 5% en el mercado solamente este jueves. Eso es raro para cualquier empresa, en especial para una que perdió dos tercios de su valor de 2021 a 2025.
Pero Intel, empresa que fue la primera estadounidense en confiar a la gente de Guadalajara el diseño de sus chips, recuperó fans.
Ayer reveló ganancias por encima de las estimaciones del consenso de Wall Street, confirmando que la tecnología que impulsó los viejos CPU no está de salida. Por el contrario.
Las ventas de computadoras no fueron tan afectadas como se esperaba por la escasez de memoria que está elevando los precios. Además, las ventas de sus productos para centros de datos crecieron 22%.
¿A qué nos va a llevar el crecimiento de esa infraestructura que soporta nuestro ChatGPT y Claude? Quién sabe. Pero el mercado ya se subió al aventón y muestra su confianza en que va a un lugar mejor.
No importa que Bloomberg haya revelado que Mythos Preview estuvo en manos de gente no autorizada.
Un pequeño grupo de usuarios accedió al nuevo modelo, una tecnología que, según la empresa, es tan potente que puede permitir ciberataques peligrosos. Es el arma más poderosa conocida de inteligencia artificial para encontrar “puertas” abiertas en los sistemas del mundo.
Pero algo tenemos en el ADN que nos permite pensar: meh, sí. Pero lo resolveremos.
¿O cómo se explicaría la pasividad de las reacciones ante tal revelación?
También puede explicarse por un escenario alternativo que ha golpeado la confianza, de acuerdo con el profesor de Stanford Amit Seru.
El presidente Donald Trump quiere acelerar el crecimiento económico, pero su estrategia consiste en lograrlo mediante el Arte de la Negociación, descrito en su libro.
Jerome Powell y la Reserva Federal establecieron las reglas del juego. Trump quiere conseguir lo que quiere demoliendo esas reglas, y ahí es precisamente en donde estamos, dijo ayer uno de los escritores de Seeking Alpha, John M. Mason.
Powell dejará la Reserva Federal. Trump ha nominado a Kevin Warsh para que sea su presidente. Esto implica un cambio. Actualmente, estamos intentando comprender en qué consistirá dicho cambio.
Seru cree que habrá cambios sustanciales en las reglas. En consecuencia, desaparecerán comportamientos como los que propiciaron Jerome Powell y la Reserva Federal.
Esto dará lugar a una mayor incertidumbre y volatilidad. Y eso ocurre en la economía tradicional.
El regreso a las normas llevará tiempo, y el esfuerzo por retomarlas es un camino desconocido que conlleva también incertidumbre. La confianza generada desaparecerá y requerirá un nuevo modelo para generarla. Mientras tanto, nos quedan las reglas de la IA. Las que sean.