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Opinión

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Art Basel Basilea 2026: el mercado del arte recobra el pulso

Gabriela Gorab | Entre quimeras y palabras

Hay ferias que funcionan como termómetros. Art Basel Basilea 2026, que cerró el pasado 21 de junio, fue algo más que eso: fue un diagnóstico. Desde México, seguí de cerca esta edición —monitoreando ventas, consultando fuentes, entrevistando a participantes clave— y lo que encontré no fue la euforia especulativa de hace unos años, ni la parálisis que algunos pronosticaban. Fue disciplina. Fue inteligencia. Y, en los mejores momentos, emoción genuina.

La edición 2026 llegó con novedades estructurales que dicen mucho sobre el estado del mercado. La más comentada fue Basel Exclusive, una iniciativa en la que más de 190 galerías reservaron obras significativas para revelarlas por primera vez en la apertura VIP, sin haber circulado previamente en previstas digitales ni con coleccionistas. Adam Green, art advisor con presencia internacional, lo describe con precisión:

"Basel Exclusive se sintió como un esfuerzo por restaurar algo de esa emoción... más cercano a la experiencia de una feria pre-internet, donde podías sorprenderte genuinamente con una obra que no esperabas encontrar."

Foto:Cortesía

La nostalgia como estrategia comercial. La sorpresa como lujo.

El mercado respondió. Hauser & Wirth colocó más de 65 millones de dólares en el primer día, encabezados por un Picasso de 1963 valuado en 35 millones. Thaddaeus Ropac despachó casi 9 millones en la primera hora, con un Soulages y un Frankenthaler, cada uno alrededor de 3 millones. Gray vendió un Hockney en 8.5 millones —obra que adquirió un significado adicional tras el fallecimiento del artista a principios de junio, convirtiendo cada transacción en un legado coleccionable.

Los nombres canónicos del siglo XX siguen siendo, en tiempos de incertidumbre, el refugio preferido del coleccionismo global.

Pero la feria no se agotó en el blue chip. Entre las obras que más conversación generaron estuvo Heavy Heart, de Alicja Kwade, presentada por 303 Gallery: una esfera de mármol que evoca al mundo entero descansando dentro de una bolsa Balenciaga fundida en bronce. En pocas imágenes, la artista polaco-alemana resumió lo que la feria entera debatía en voz baja: la tensión entre el valor simbólico del arte y su inevitable dimensión de mercado, entre el peso de la historia y la ligereza del lujo.

Unlimited, curado por primera vez por Ruba Katrib, Chief Curator del MoMA PS1, amplió la noción de monumentalidad más allá del tamaño físico. En declaraciones, Katrib explicó:

"Lo que quiero hacer con Unlimited es tanto colapsar como expandir la idea de monumentalidad. Una obra grande necesita mucho espacio, pero algunas cosas pequeñas también lo necesitan."

La instalación de Isa Genzken que replica el interior de un avión encontró su lugar en una colección museística europea por 1.2 millones de euros. El arte como arquitectura habitable, como experiencia antes que objeto.

La pregunta sobre el arte digital y la inteligencia artificial sobrevoló toda la semana. En ese debate, la voz más lúcida del ecosistema Art Basel fue la de Sougwen Chung —artista de origen chino radicada en Londres, pionera en la colaboración entre humanos y máquinas—, quien presentó RECURSIONS en Art Basel Hong Kong y cuyas reflexiones resonaron en Basilea.

"No se trata de humanos contra máquinas, sino de humanos y máquinas", declaró durante la feria. Creo que esa es una distinción realmente importante, porque desplaza la conversación desde la sustitución hacia la colaboración."

Foto EE:Cortesía

En un mercado que aún debate si el arte digital tiene lugar junto al óleo sobre tela, Chung dibuja con robots entrenados en décadas de sus propios gestos y señales cerebrales en tiempo real. No como truco tecnológico, sino como pregunta filosófica sobre la autoría.

México tuvo una presencia real y diversa. Kurimanzutto y OMR, las dos galerías mexicanas con mayor proyección internacional, confirmaron su lugar entre las 290 galerías de 43 países participantes. En el sector Statements —dedicado a talentos emergentes con presentaciones individuales— figuró Ramón Saturnino, una de las apuestas jóvenes más interesantes del momento. En Basel Exclusive, la iniciativa que reservó obras para revelarlas solo en la apertura, aparecieron Francis Alÿs y Tania Pérez Córdova, dos de los nombres mexicanos con mayor peso en el circuito global. Y en cifras concretas, Rafael Lozano-Hemmer colocó Pulse Aglomerate (2024) por 180,000 dólares a través de bitforms y Max Estrella, confirmando que el arte tecnológico mexicano tiene mercado cuando la propuesta es sólida.

Green destacó además a Fortes D'Aloia & Gabriel, Casas Riegner y Gomide & Co como plataformas latinoamericanas con solidez creciente, y a nombres como Doris Salcedo, Beatriz Milhazes y Gabriel Orozco entre los más visibles de la región.

En ese mismo espíritu de fronteras porosas, platiqué con Olga Burkard, artista suizo-mexicana que presentó una exposición individual en Galerie Katapult durante la semana de la feria. Burkard trabaja en la tensión entre el dibujo digital y la pintura gestual, en la coexistencia de sistemas opuestos que juntos generan algo que ninguno puede producir por separado.

"Me interesa observar cómo elementos distintos pueden compartir un mismo espacio, influirse mutuamente y generar algo nuevo", me dijo. En un contexto donde la feria misma intenta reconciliar lo presencial con lo digital, lo especulativo con lo sólido, su trabajo resultó más pertinente que nunca.

¿Y hacia dónde va todo esto? El Reporte Global del Mercado del Arte Art Basel & UBS 2026 ofrece pistas: el mercado creció 4% en 2025 hasta alcanzar 59.6 mil millones de dólares, pero sigue por debajo de su pico de 2022. La gran transferencia generacional de riqueza —más de 83 billones de dólares cambiando de manos en las próximas décadas— redibujará quién colecciona y por qué.

Art Basel Basilea 2026.Cortesía

Los nuevos coleccionistas, más jóvenes e informados, exigirán transparencia, documentación y convicción a largo plazo.

Green lo resumió con la lucidez que da la experiencia:

"El recuerdo duradero de Art Basel 2026 será que trajo una renovada sensación de energía después de que las últimas ediciones se sintieron mucho más lentas. Los coleccionistas siguen dispuestos a comprar, pero lo hacen con mayor disciplina."

No es un mercado frío. Es un mercado adulto. Y eso, en el mundo del arte contemporáneo, es algo que celebrar.

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Licenciada en Artes por la Bond University, de Australia, cuenta con un programa de Emprendimiento por el MIT. Es socia de El Lion que Ruge Films, una compañía independiente de producción cinematográfica. Colabora y es consejera en diversos medios con temas relacionados al arte, la cultura y la innovación. Curadora y Co-Fundadora de Artists’ Container.

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