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Opinión

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Usos y abusos del alcohol

El consumo de alcohol forma parte de la vida de celebración o rituales de muchas personas, pero, como sucede con muchos elementos que conforman un estilo de vida, el abuso y exceso pueden traer consecuencias nefastas para quien lo consume y su entorno.

No sólo la cantidad, también el contexto en el que consumimos alcohol puede influir en las conductas de los menores de edad respecto a las bebidas.

El domingo en el supermercado iba caminando por el pasillo de las bebidas alcohólicas, cuando oigo a una niña diciendo a su papá: Papá, ¿por qué pasamos por el pasillo del alcohol? No te vas a poner borracho otra vez, ¿verdad? Mi acompañante sólo atinó a aguantarse la risa, mientras el señor lo miraba con ojos desafiantes y bravucones. Este intercambio me hizo pensar en los muchos usos sociales estudiados del alcohol en diferentes tiempos y sociedades.

Estudios sociales han puesto en evidencia que, contrario a lo que se cree, los niños desde tempranas edades son capaces de distinguir el grado de ebriedad de sus padres y de asociarlo al consumo de alcohol.

Incluso, muchos de los niños que son socializados al consumo de alcohol desde tempranas edades, asocian la cruda, el vómito o el dolor de cabeza a una noche de fiesta, por lo que normalizan estas consecuencias.

En este espacio no es que satanicemos el consumo de alcohol, pero consideramos que la responsabilidad y el criterio deben anteponerse ante todo, sobre todo cuando se tiene niños que crecen con ese ejemplo.

El consumo de alcohol puede tener fines recreativos, de festejo y cuando se hace con moderación, puede tener incluso beneficios a diferentes niveles. Pero es importante cuestionarnos sobre los estereotipos que promueve la sociedad acerca de su consumo.

El tema del alcohol resulta controversial debido a sus usos sociales que caen en los excesos que constituyen un real problema de salud pública. En el contexto mexicano, así como en el estadounidense, francés y ruso, el admitir tener un problema en el uso y abuso del alcohol es todavía un tabú, cuando, por otro lado, a muchas personas resulta gracioso tomar fotos de bebés con botellas de bebidas alcohólicas, por poner un ejemplo.

El uso del alcohol también está relacionado con ritos de paso entre la adolescencia y la adultez.

Tener edad para beber alcohol implica, sin embargo, tener la madurez emocional para poder distinguir en qué punto se está abusando del alcohol. En la sociedad mexicana, anteriormente el uso del alcohol era una cuestión de género mayoritariamente asociada a la masculinidad. En épocas contemporáneas, el abuso de alcohol por parte de mujeres es una falsa ilusión de empoderamiento femenino.

El consumo de alcohol forma parte de la vida de celebración o rituales de muchas personas. Como elemento, incluso está presente en celebraciones sacras o de carácter religioso. Tiene una historia ritual interesantísima y compleja, estando presente en los símbolos importantes de muchas civilizaciones. Pero como sucede con muchos elementos que conforman un estilo de vida, el abuso y exceso pueden traer consecuencias nefastas para quien lo consume y para su entorno.

No se trata de demonizar, pero sí de poner sobre la mesa nuestras consideraciones culturales respecto a su consumo. Tener una escala de grises en algo que puede ser muy negro es complejo de determinar.

@lillie_ML

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Columnista de alimentación y sociedad. Gastronauta, observadora y aficionada a la comida. Es investigadora en sociología de la alimentación, nutricionista. Es presidenta y fundadora de Funalid: Fundación para la Alimentación y el Desarrollo.

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