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Posadas itamitas
Una tasa con un retrato de Pepe y Juana Meade fue el suvenir de la reunión anual de los itamitas convocada por Abraham Zamora. Esa imagen data de aquellos años en Río Hondo y fue entregada antier al medio centenar de asistentes esta peculiar posada-pasarela para el abanderado presidencial del PRI.
“Fue muy buen detalle de Jaime Gutiérrez Casas, pero mejor hubiera sido que regalara unas camisetas que dijeran “la mafia del poder no descansa”, dijo más en serio que en broma uno de los asistentes a la cena. Otro invitado sugirió otro slogan, reflejo del ánimo de este grupo compacto en vísperas del arranque de las campañas: “yo soy tecnócrata neoporfirista”.
Antes de que Meade Kuribreña llegara al exclusivo conjunto residencial de Polanco, un álbum fotográfico pasaba de mano en mano. En unos días circulará otro, con la actualización de las mismas bolitas de esas tertulias estudiantiles en las que se incubó el grupo compacto que ahora busca llevar a Los Pinos a uno de sus miembros más destacados.
Inevitable, el recuerdo de las anteriores citas. Hace seis años, Ernesto Cordero era el aspirante a la candidatura presidencial y concitaba las mismas esperanzas que ahora genera José Antonio Meade. Y Luis Videgaray se perfilaba como el flamante coordinador de la campaña de Enrique Peña Nieto.
Zamora trabajaba entonces con Andrés Conesa, en Aeromexico. Y para hacer valer una vieja promesa de sus años universitarios, decidió convocar a priistas, panistas y perredistas, entre ellos Vidal Llerenas y Armando Ríos Píter. Y la respuesta fue entusiasta.
El ex director de Banobras y actual jefe de la oficina del Canciller convocó a la primera posada de esta élite político-empresarial en el 2009, para celebrar el vigésimo aniversario de la elección de la planilla estudiantil que conformaron, tras de suscribir un pacto cuyos fundamentos aún prevalece. Salvo una interrupción –los dos años intermedios de este sexenio–, la posada de los itamitas ha terminado por convertirse en la reunión anual de este grupo compacto, que por primera vez tiene a un candidato presidencial emanado de sus filas.
Allí estuvieron Hugo Félix, Roberto Moya y Fausto Barajas. Algunos que habían confirmado, como el ex morenovallista, Fernando Manzanilla, y Sergio Fong, director de sucursales de Bansefi, pero cancelaron de última hora. El presidente del Senado, Ernesto Cordero, perdió su condición de infaltable esta vez, mientras que otros convidados que antaño ya no recibieron la participación.
Hubo incorporaciones, como Juan Carlos Cortés, ex director de Financiera Rural, y la ex vocera presidencial, Alejandra Sota, quien se contaba entre las pocas mujeres convocada a esta reunión, junto con la directora de eventos y servicios de Promexico, Eleonora García, y la secretaria de cultura del gobierno oaxaqueño, Ana Vásquez Colmenares. Meade Kuribreña llegó una hora antes de la medianoche, solo.
En el salón de fiestas ubicado casi frente al Teatro Ángela Peralta, ya estaban el ex presidente de la CNBV, Jaime González Aguadé; el gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León, y el titular del SAT, Osvaldo Santín, además de los secretarios de Hacienda, José Antonio González Anaya, y de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray Caso. También, los ex líderes estudiantiles: el director de Bansefi, Virgilio Andrade, quien hace 30 años fue presidente del Consejo de Alumnos y estuvo entre los primeros aglutinadores de este grupo de itamitas; Gutiérrez Casas y el ex subsecretario de Infraestructura de SCT, Raúl Murrieta Cummings, quienes estuvieron en el centro de Dimensión ’89; y el actual canciller, quien presidió esa organización dos años después. En 1990, Luis Miguel Montaño, Conesa y Cordero recibieron el respaldo –a regañadientes– del resto.
Desde la prepa, estos tecnócratas incursionaron en la grilla estudiantil. Gutiérrez Casas fue el presidente de su generación, en La Salle y Luis Carlos Ugalde quiso ocupar esa posición pero un fraude en las votaciones se le interpuso…
Poco antes de las 23:00 horas, el Canciller comenzó a despedirse. Abraham Zamora lo acompañó hasta el estacionamiento y fue entonces cuando se encontraron con el abanderado presidencial del PRI, con quien departieron casi media hora. Meade Kuribreña saludó a los asistentes y conversó casi con todos. Con González Aguadé y Santín, casi media hora respectivamente.
El poder de convocatoria del anfitrión, nuevamente quedó de manifiesto. Y también, la solidez de este grupo compacto, que más allá de siglas partidistas o diatribas coyunturales, avanzan juntos a la cita del 2018. Entre los exclusivos invitados a la posada de los itamitas estaban los senadores verdes Luis Armando Melgar y Juan Gerardo Flores, quienes están seguros de que regresarán a las boletas, cobijados por la coalición meadeadista. Y el priista José Yunes Zorrila, quien está próximo a dejar su escaño para respaldar –como abanderado del tricolor a la gubernatura de Veracruz– la aventura electoral del ex secretario de Hacienda.
Sota, González Aguadé y Jaime Valls pronto se integrarán a la campaña presidencial. Abraham Zamora y Virgilio Andrade, por el contrario, permanecerán en el gabinete peñista junto con González Anaya y Videgaray…
EFECTOS SECUNDARIOS
EXCLUSIONES. El senador Juan Carlos Romero Hicks decidió no presentarse a la contienda por la candidatura presidencial del PAN. Al comunicar su decisión, el ex gobernador de Guanajuato definió: “la viabilidad de competir (con Ricardo Anaya) en condiciones equitativas es inexistente”. Ahora solo falta saber si el ex mandatario de Puebla, Rafael Moreno Valle, será el retador del joven queretano.
@aguirre_alberto