Buscar
Opinión

Lectura 4:00 min

Las reglas se hicieron para romperse

Desde que en los años 90 se emprendió un esfuerzo serio para aterrizar una reforma electoral que garantizará procesos limpios y competidos, también se dio un fenómeno en paralelo: el romper las reglas para ganar posiciones y comicios. Entonces, comenzó una carrera malsana: endurecer las reglas y buscar a continuación la forma de darles la vuelta.  Existen historias al respecto que dan cuenta de todo. Los protagonistas de esto han sido los propios partidos y muchos de sus representantes y aliados que, como Penélope, tejen las normas en el día y las destejen en la noche. 

La reforme electoral del 2007 impuso límites a los tiempos de campaña y formalizó las precampañas. Debo reconocer que varios analistas señalaron que esto era un error: no se puede prohibir a un político que haga política porque entonces buscará la forma de hacerla. Lo que sí se debe exigir es que no use recursos públicos para promocionarse o reciba favores o dinero bajo cuerda apoyado en su encargo. Sea como haya sido, la Constitución prohibió hacer campaña fuera de esos plazos establecidos. 

Algunos de los principales impulsores de esas medidas limitantes para hacer campaña fuera de los plazos autorizados son los que ahora las están violando. Todos sabemos que el proceso interno en MORENA para elegir a un coordinador de la defensa de la transformación (o como se llame el timo en cuestión) son en realidad un “reality show”, unas primarias para validar a una candidata ya seleccionada de antemano por el dedo del presidente y repartir a los perdedores sus premios de consolación. Detrás de todo esto está el mayor tramposo en la historia de las elecciones mexicanas: el presidente López.

Él es el inventor de la descalificación sistemática de los organismos electorales cuando no lograba ganar; se declaraba triunfador a pesar de todas las evidencias y de no lograr demostrar su victoria ni en las urnas ni en los tribunales. “Al diablo las instituciones” ha sido su grito de batalla durante dos décadas. Esto le ha permitido tomar Paseo de la Reforma durante tres meses y paralizar la actividad económica de la zona; también le ha dado la oportunidad de recibir para su “lucha” una gran cantidad de “cash”, según algunos testimonios. Este señalamiento tiene verosimilitud, pues no se puede entender ni el sostenimiento de sus giras durante años ni la formación de un partido político sin una gran cantidad de recursos.

Lo que ahora hace el presidente López y sus cómplices es violar leyes no solo electorales. Presumiblemente están cometiendo delitos como el desvío de recursos públicos o bien los están recibiendo de dudosa procedencia. Lo hacen a la vista de todos y usando un subterfugio barato: se trata de un proceso interno de MORENA. Los medios de comunicación le dan seguimiento y difusión gratuita a lo que las corcholatas hacen o dejan de hacer.

De nuevo, AMLO toma la delantera rompiendo la ley. ¿Por qué sectores de la oposición no hacen un escándalo más grande ante esto? ¿Por qué el INE no señala el engaño? La oposición está en una disyuntiva: aguardar a los periodos legales y dejar que MORENA y sus aliados tomen una ventaja imposible de remontar, o bien romper las leyes también y comenzar la selección de aspirantes y su promoción, como diariamente los insta López Obrador a hacerlo. Por su parte, Movimiento Ciudadano ya anunció que tendrá candidato hasta el 5 de diciembre. 

Los partidos que integran la alianza opositora (PRI, PAN y PRD) junto con más de una centena de organizaciones sociales ya se están poniendo de acuerdo para plantear su propio proceso. Ya anunciaron que el día 26 de junio lanzarán una convocatoria que incluirá requisitos y tiempos para seleccionar a los mejores aspirantes. Se han filtrado algunos datos de esa convocatoria: se pedirán 250 mil firmas para poder ser tomado(a) en cuenta, habrá giras, debates y encuestas. ¿Vamos a una democracia de encuestas? Se había mencionado que se instalarían diez casillas por distrito, pero se teme que MORENA intervenga para falsear los resultados. 

Es mejor aguardar la convocatoria para formarse una opinión, pero al bote pronto la oposición parece haber tomado la decisión de romper las leyes electorales también. Con esto, nos guste a o no, perderán toda calidad ética para descalificar a lo morenos, pero ¿hay de otra?

Temas relacionados

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí

Últimas noticias

Noticias Recomendadas