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La frugalidad, el minimalismo y el movimiento Fire (II)
El movimiento Fire propone a las personas un estilo de vida sumamente frugal: vivir sólo con 30% de su ingreso, ahorrar 70% restante, para poder lograr libertad financiera y la posibilidad de retirarnos a edades tempranas. De esta forma, una persona que empieza a trabajar a los 25 años podría retirarse antes de los 40, si mantiene el mismo estilo de vida.
¿Se puede lograr? Depende mucho de nuestro nivel de ingreso. Obviamente no podemos pensar que alguien que gana el mínimo (o pocos múltiplos de él) ahorre 70% de lo que gana. Es imposible. Tampoco para buena parte de la clase media mexicana.
Pero eso no significa que no podamos formar un patrimonio o lograr libertad financiera. Simplemente necesitaremos un plazo mayor. De eso se trata, por ejemplo, el ahorro para el retiro: juntar lo suficiente para vivir el resto de nuestra vida, cuando ya no podamos trabajar, sin tener que depender de nadie.
En la primera parte hablamos un poquito de la frugalidad y el minimalismo, como alternativas al consumismo, que nos permiten enfocarnos en lo que es verdaderamente importante, no en cosas materiales. ¿Qué nos pueden enseñar?
1. Enfocar nuestro gasto y cortar lo que no necesitamos. Contrario a lo que vemos en redes sociales o en la publicidad, la realidad es que los seres humanos no necesitamos demasiado para ser felices. Después de cubrir nuestras necesidades básicas de alimentación, vivienda y salud, somos libres.
2. Vivir sin deudas. No necesitamos pedir prestado para comprar cosas. Ni pagar intereses para tener calidad de vida. Al contrario, las deudas representan un compromiso que nos genera estrés, preocupaciones y nos pone presión. Nos limitan, nos quitan libertad.
3. Invertir inteligentemente y no dejar dinero en el banco (salvo lo poco que se podría necesitar para una emergencia). Alguna vez leí una metáfora que decía: una cuenta bancaria es prácticamente como una cubeta con un pequeño agujero. La inflación se va comiendo parte de nuestro dinero, tan poco a poco que ni nos damos cuenta. Las personas frugales optimizan sus recursos y por lo mismo invierten sus excedentes en un portafolio diversificado, con visión de largo plazo, con un perfil de riesgo adecuado, en instrumentos eficientes de muy bajo costo. Como los ETFs, entre otros.
4. Aceptan dinero gratis, que otras personas rechazan. Por ejemplo, hacen ahorro deducible en su afore o en planes personales de retiro y aprovechan los demás beneficios fiscales que la ley ofrece. Aprovechan las aportaciones del patrón en su fondo de ahorro para hacer más. Si tienen acceso en su empresa a un plan privado de retiro, en los cuales el patrón aporta una cantidad adicional a la que ahorra el empleado, maximizan esta prestación.
5. Usan transporte público y si por el lugar en donde viven necesitan automóvil, compran uno usado en buenas condiciones y que ofrece un buen consumo de combustible. No necesitan endeudarse para tener ese olor a nuevo que pronto desaparece.
6. Aprenden a vivir en espacios pequeños, que suelen ser más económicos. Muchísima gente en México gasta la tercera parte de su ingreso sólo en el pago de su renta o de la hipoteca. Con razón no pueden ahorrar para su retiro: no les alcanza. Las personas que llevan un estilo de vida frugal tienen de por sí pocas cosas y se adaptan a un espacio pequeño, que además puede ser muy eficiente y económico.
7. Aprenden a hacer cosas por sí mismas y disfrutan con ello. Saben cocinar, remendar la ropa, hacen trabajos en casa que otras personas contratarían de manera externa.
Todos podemos alcanzar una libertad financiera, si adoptamos estas enseñanzas. Algunos podrán hacerlo a los 40 años, si logran ahorrar una cantidad extrema. Otros preferirán una vida más equilibrada y necesitarán más tiempo. No se trata de ver quién corre más rápido, sino de quién llega a la meta con salud y con calidad de vida.