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La cuarta transformación de la República
El 1 de septiembre del 2018, inició formalmente la cuarta transformación nacional con la instalación del Congreso de la Unión. Las mayorías parlamentarias de Morena, a pesar de la experiencia del decano Porfirio Muñoz Ledo, no estuvieron a la altura del reto que implica refundar la República.
El rotundo triunfo de Morena el pasado 1 de julio y el ánimo festivo de sus legisladores hicieron que la porra fácil y la consigna sustituyeran el debate parlamentario, el discurso de Muñoz Ledo perdió fuerza ante la gritería de la tribuna en el Palacio Legislativo de San Lázaro.
Un traspié legaloide con el senador independiente o sin partido, Emilio Álvarez Icaza, que rayó en los límites de la libertad de expresión, fue el otro inconveniente, nada parece oponerse a la mayoría parlamentaria; legisladores de otros partidos velada o discretamente quieren subirse a la cargada morenista.
Andrés Manuel López Obrador, en reunión con los legisladores de su partido, presentó un paquete de 12 iniciativas prioritarias, entre las que destacan: i) ley que reduce el sueldo de los altos funcionarios, ii) reformas a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal para crear la Secretaría de Seguridad Pública, iii) reformas para echar atrás la reforma educativa, iv) reformas anticorrupción para hacer que los hechos de corrupción sean delitos graves, iv) despenalizar la mariguana y v) leyes de pacificación nacional. Por cierto, en este paquete legislativo hay mucha política y poca economía.
Por su parte, los líderes de Morena señalan recortes al gasto en las cámaras de Senadores (Ricardo Monreal) y Diputados (Mario Delgado); consideran que los legisladores tienen ingresos excesivos, justo son estos funcionarios los que gozan de mayores privilegios y los que menores responsabilidades asumen.
El titubeante inicio de la 4ª transformación se cristalizó en el grito “es un honor estar con Obrador”, que ha merecido las más variadas explicaciones, desde “las convicciones y el compromiso social de los diputados y senadores” (John Ackerman, Proceso 02/09/2018) hasta la entrega y servilismo consignada por otros comunicadores. Usted, querido lector, tiene la última palabra.
El inicio de la cuarta transformación nacional no fue diferente a otros sexenios, las mayorías legislativas se impusieron a gritos y matracazos.
Los legisladores de todos los partidos tienen la oportunidad para construir un Congreso autónomo e independiente, por ahora el inicio de la cuarta transformación nacional fue tan emotivo como incierto. Transformación verdadera o simulación palaciega son interrogantes que habremos de ir develando, por ahora sólo queda estar pendientes.