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Opinión

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Invasión de los MOOC

Hay una gran variedad de entidades y objetivos que se han acoplado a la modalidad de cursos masivos en línea.

Como ya he mencionado anteriormente en este espacio, durante los pasados dos o tres años ha surgido un fenómeno que indiscutiblemente transformará el panorama de la enseñanza de los mercados en desarrollo, sobre todo en localidades remotas o rurales que no cuentan con el presupuesto necesario para invertir grandes sumas de dinero en material didáctico. Me refiero a la rápida proliferación de los Cursos Masivos Abiertos y en Línea, mejor conocidos como MOOC por su sigla en inglés.

Los MOOC son emprendimientos en línea de universidades o empresas privadas que tienen como objetivo impartir de forma masiva cursos de distintos temas y grados de dificultad. Podría afirmarse que las plataformas MOOC más conocidas cuentan con el apoyo de instituciones universitarias como la Universidad de Harvard (EDX) o la Universidad de Edimburgo (Coursera). No obstante, hasta el momento el mayor esfuerzo de crear una plataforma iberoamericana de cursos masivos es Miriada X.

Se debe aclarar que el modelo MOOC no es homogéneo, por lo que hay una gran diversidad de acercamientos en la oferta de este tipo de cursos, como en el objetivo final de los mismos. La masificación de la educación también implica una serie de beneficios hacia las entidades que imparten los cursos, entre las que se puede mencionar un mayor reconocimiento internacional tanto para la institución como para los profesores y la diversificación de las fuentes de ingresos por medio de la monetización de algunos de estos cursos.

La gran variedad de entidades y objetivos que se han acoplado a la modalidad de cursos masivos en línea tiene como consecuencia una gran heterogeneidad en la estructura de los MOOC y su modelo de negocios. Una de las fuentes de ingresos más comunes es la convalidación de estos cursos en créditos universitarios que puedan utilizarse para concluir un título universitario de forma oficial.

Se puede citar a la plataforma MOOC Udacity como una de las pioneras en este tipo de convenio. Lo interesante de Udacity es que es un emprendimiento independiente de universidades tradicionales que ha sido sumamente exitoso; por ejemplo, uno de sus cursos de Ciencias en Computación registró una matrícula superior a los 300,000 estudiantes. Si se usa el promedio de estudiantes registrados que completan este tipo de cursos – 10% - nos encontramos con alrededor de 30,000 personas que al final podrían recibir un diploma digital que certifica la satisfactoria conclusión del curso.

La disponibilidad de este tipo de certificaciones gratuitas ha sido considerada como una interesante fuente de ingresos para otras plataformas que han implementado un sistema de certificación asegurada para la expedición de certificados que puedan ser corroborados por un potencial empleador. En muchos mercados emergentes poder contar este tipo de certificación emitida con el sello de la Universidad de Pennsylvania o de la Universidad Hebrea de Jerusalén representa un importante diferenciador al momento de candidatearse para un puesto de trabajo que requiera conocimientos específicos de ciertos temas.

Quizás la entrada del Instituto Tecnológico de Monterrey y de la Universidad Nacional Autónoma de México a Coursera sirva de catalítico para que más universidades latinoamericanas estén dispuestas a ofrecer certificaciones por medio de MOOC, independientemente de la plataforma elegida. Ahora el desafío es convencer a las autoridades regionales de la conveniencia de contemplar más de cerca de este nuevo fenómeno de educación digital.

*José F. Otero es presidente de Signals Telecom Group.

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