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Historias de Michoacán
La irrupción del crimen organizado y la subsecuente aparición de los grupos de autodefensa en Michoacán podrían ser historias que retumben en los tribunales de Estados Unidos, a partir de las evidencias que involucran a Eastman Chemical Company, como presunto comprador de mercancías robadas por el crimen organizado.
Los intermediarios en la cadena de suministro de la resina de acuerdo con esas denuncias habrían decomisado cargamentos de brea destilada en fábricas controladas por las bandas criminales y que habría adquirido y procesado la filial de la compañía basada en Kingsport, Tennessee.
El negocio de la brea fue cooptado desde hace por lo menos nueve años y afectó principalmente a los ejidatarios de Uruapan y Cherán, quienes fueron obligados a vender su producción a media docena de destilerías aliadas al crimen organizado. Entre el 2009 y el 2013 los peores años de violencia en la entidad , más de 50 camiones cargados de resina fueron robados, con todo y su valioso cargamento. Desde entonces, los campesinos prefieren vender la resina, aunque sea a precios irrisorios, que enfrentar las represalias de los criminales.
El intermediario es un consorcio moreliano, Unored, que vendió grandes cantidades de brea a la rama local de Eastman Chemical, en Uruapan. Los campesinos resineros manifestaban ser extorsionados y amenazados por los socios de Unored.
Los productores tradicionales y campesinos resineros se dieron a la tarea de recopilar pruebas e hicieron el intento en varias ocasiones, comenzando en marzo del 2012, de convencer a la multinacional estadounidense de cesar la compra de esta materia de dudosa procedencia. Sin embargo, según Fredo Arias King, presidente de la firma texana T&R Chemicals, la central corporativa de Eastman en Tennessee rehusó a desistirse de comprar a proveedores relacionados con el crimen organizado.
Con el objetivo de tomar acciones legales en Estados Unidos, T&R Chemicals contrató en el 2014 a la firma de abogados estadounidense conformada por Joseph diGenova y Victoria Toensing, ambos exprocuradores federales, quienes reunieron suficientes pruebas, testimonios y notas de prensa para presentar una denuncia formal contra Eastman Chemical, firma con ventas anuales superiores a 9,000 millones de dólares, ante la Sección de Fraude del Departamento de Justicia de Estados Unidos y la Unidad de Prácticas Corruptas en el Extranjero de la SEC.
Hace un mes, The Daily Beast publicó un amplio reportaje realizado por su enviado sobre el robo de resina en Michoacán. Desde el 2012 de acuerdo con esa investigación , los grupos criminales saquean la agricultura, la ganadería, la minería y la explotación maderera en Michoacán... con la complicidad de las fuerzas de seguridad pública.
Los recurrentes asaltos a los camiones de carga, la ocupación de ranchos y la exigencia del pago de derecho de piso propiciaron el surgimiento de los grupos de autodefensa. Y en el caso de los resineros dedicados a la explotación de bosques de conífera en los que anida la mariposa monarca son vecinos de Cherán, el municipio autónomo que ha combatido por igual a las bandas criminales y a las autoridades estatales. Pero los compradores de la resina la materia prima empleada en las destilerías de brea sólida pagaron las consecuencias.
Pinosa, una destilería ubicada en Morelia, fue incendiada por un grupo de encapuchados en julio del 2012, luego de que resistiera a suspender la compra de la materia prima a los productores de Uruapan. La planta, que había operado durante casi 80 años sin interrupciones, no ha vuelto a abrir sus puertas. Fredo Arias King, heredero de los fundadores de Pinosa, refirió que antes del incidente habían sido amenazados por los Caballeros Templarios, quienes les exigieron un derecho de piso .
En vez de pagar, la empresa publicó desplegados en los principales periódicos de Michoacán, donde ofrecía pagar a los resineros precios de mercado completos por la resina de pino. Sabíamos que esto iba a molestar a los cárteles, pero nuestro objetivo era informar el precio de mercado real a los resineros y alentarlos a ser valientes en contra de los criminales , expuso Arias King.
Sin otros compradores, la resina tuvo que ser vendida a Unored, una destilería que suministraba su producto refinado a Eastman Chemical. Eastman sabía de la conexión de Unored con miembros del crimen organizado, declaró Chávez.
Arias King ya había referido al testimonio de Julio Rodríguez, presidente de la Unión Nacional de Resineros de México, quien en marzo del 2012 había dirigido una comunicación oficial a los directivos de Eastman Chemical para advertirles de las compras que su representante en Uruapan había pactado con Unored y se quejaba de los presuntos vínculos de ésta con las bandas criminales.
Justo después, Arias King voló a Tennessee para reunirse con los ejecutivos de Eastman con el fin de presentar pruebas e intentar persuadir a la empresa de cortar relaciones con el cártel. Dijo que se reunió personalmente con Woodmansee en agosto del 2012.
Su petición, para que cesaran esas compras, simplemente fue desatendida. Los abogados de Arias King obtuvieron una declaración de Marco Antonio Chávez, quien fue gerente de la planta en Uruapan, en la que reconocía entre sus proveedores a Unored.