Lectura 5:00 min
Hacienda, ¿realismo económico?
No podía ser de otra manera. El gobierno mexicano defiende su Paquete Económico para el 2023.
A pesar de la incredulidad de la mayoría de los analistas y el contraste en las proyecciones de organismos internacionales y grupos de economistas, que han venido recortando sus pronósticos de crecimiento económico, el equipo financiero gubernamental, se plantó en sus propios datos e insiste en que son realistas.
Las expectativas del mercado pronostican una tasa de crecimiento del PIB para el cierre de este año de alrededor del 2%.
Ayer la Cámara Americana de Comercio (AmCham) calculó un crecimiento de 1.9% para el 2022, frente al 2.4% oficial; y una tasa de 1.3% para el 2023. El gobierno de México mantiene sin cambio el rango de crecimiento de entre 1.2% y 3.0% para 2023; supuestamente “ya está en un piso de 2%” para este año.
Y la base nominal de los ingresos –asegura la versión oficial– está anclada, con variaciones menores que se podrían absorber.
¿Recesión en México? La descarta totalmente el equipo hacendario. Aunque reconoce que “no vamos a crecer tanto como el año pasado, pero sí vamos a seguir creciendo en términos positivos y eso se va a reflejar en la economía hacia el año 2023”.
Le tocó al subsecretario de Hacienda, Gabriel Yorio, comparecer ante los diputados para hablar sobre la Ley de Ingresos del 2023.
Las reuniones de trabajo con las comisiones de Hacienda, para aclarar dudas, siempre las atiende el subsecretario del ramo, acompañado del jefe del SAT y el Procurador Fiscal. El secretario de Hacienda, acude ante el pleno de ambas cámaras.
En síntesis, lo que dijo Yorio es que la economía mexicana va a crecer en el rango que proyectó para el próximo año y que los ingresos, a pesar de una probable desaceleración económica, no se verán afectados.
El funcionario lanzó un guiño a los contribuyentes cumplidos, para quienes no habrá aumento ni nuevos impuestos y una advertencia para los incumplidos, contra quienes continuará la campaña de fiscalización.
Reiteró que el gobierno mantendrá la disciplina fiscal; que no aumentará la deuda como porcentaje del PIB y que continuarán las operaciones de refinanciamiento que hasta ahora han permitido un ahorro de casi mil millones de dólares en el servicio de la deuda.
Yorio también recalcó los beneficios del subsidio a las gasolinas. Dijo que sin apoyos fiscales, las gasolinas costarían hasta 35 pesos por litro y en virtud de ellos se han mantenido entre 21 y hasta 24 pesos por litro en promedio nacional.
Recordó que para las finanzas públicas, estos apoyos fiscales han implicado un costo de 395 mil millones de pesos, equivalentes a 1.4 puntos porcentuales del PIB.
Y advirtió que gracias a ellos la inflación se ha mantenido por debajo del 10%; sin ellos podría estar en 12 o hasta 14%. Repitió que los costos extraordinarios para la Federación se compensarán con los ingresos por las ventas petroleras en los mercados externos.
En ausencia del nuevo Jefe del SAT, Antonio Martínez Dagnino, –quien ya fue anunciado por el secretario de gobernación, Adán Augusto López, pero falta su ratificación por el legislativo– el Procurador Fiscal, Arturo Medina, dijo que la propuesta del gobierno mantiene las acciones necesarias para el fortalecimiento de la base tributaria y el aumento de los ingresos tributarios a través de las medidas que se han aprobado.
La LIF 2023 —que debe ser aprobada por el pleno de San Lázaro a más tardar el 20 de octubre para ser turnada al Senado— contempla ingresos por 8.29 billones de pesos, recursos que se obtendrán principalmente del pago de impuestos de los contribuyentes, sin una reforma fiscal.
Esto con una proyección de un crecimiento económico para el siguiente año de 3.0% y una inflación de 3.2%.
Estas proyecciones contrastan con las expectativas del mercado que ubican al PIB alrededor de 2%, mientras que los pronósticos de varias instituciones apuntan que la inflación continuará por arriba del rango objetivo del Banco de México de 3% +/- 1 punto porcentual el próximo año.
Ojalá que todos se equivoquen y Hacienda tenga la razón. Pero lo cierto es que se ve muy poco probable que eso ocurra. Al tiempo.
Atisbos
LLAMADA.- Que en la llamada del presidente de EU, Joe Biden al de México, Andrés Manuel López Obrador sólo hablaron de Migración, seguridad y desarrollo, incluida la confirmación de la visita del mandatario estadounidense a México para participar en la Cumbre de América del Norte. Es la versión local. ¿Será que en el tablero de negociaciones sobre la política energética, se está barajando el tema migratorio entre México y EU? ¿Seguirá México el camino que marcó Donald Trump para evitar sanciones arancelarias? Es pregunta.