Buscar
Opinión

Lectura 4:00 min

Finito vs Infinito

Aún y cuando para muchos resulta obvio, en mi caso no lo fue sino hasta que leí el libro “The Infinite Game” de Simon Sinek, ya que entendí que en la vida hay sólo dos tipos de juegos: los finitos y los infinitos.

Los primeros, es decir, los juegos finitos, se caracterizan por contar con jugadores conocidos, reglas claras y un objetivo definido, y terminan cuando dicho objetivo es alcanzado; mientras que en los segundos, los juegos infinitos, algunos jugadores son conocidos y otros no, no hay reglas más allá de las leyes y la ética y el objetivo principal es perpetuar el juego, y por lo tanto, no hay tal cosa como ganadores o perdedores.

Los juegos finitos tarde o temprano llegan a su fin, pero los jugadores continúan listos para jugar otro día, mientras que en los juegos infinitos, sucede exactamente lo contrario, el juego es el que continúa y son los jugadores los que se retiran cuando ya no cuentan con recursos o voluntad para seguir jugando por lo que, para participar en un juego infinito tenemos que pensar en cómo construir una organización suficientemente fuerte y sana, capaz de mantenerse en el juego por varias generaciones, y el verdadero valor de este tipo de organizaciones se mide por el deseo que otros tienen de contribuir con sus esfuerzos y aportaciones a que dichas organizaciones continúen teniendo éxito.

Cuando participamos en un juego infinito con una perspectiva o actitud finita, se generan diversos problemas, tales como la pérdida de confianza, de cooperación y de innovación. Por ello, para poder avanzar en la dirección correcta en un juego infinito, los jugadores deben participar con una perspectiva infinita.

A los jugadores con actitud finita no les gustan las sorpresas y le tienen miedo a cualquier tipo de disrupción; mientras que, en contraste con los jugadores con actitud infinita esperan las sorpresas, incluso las disfrutan y se preparan para abrazarlas y poder transformarlas por ellos. Asimismo, los jugadores finitos tratan de derrotar a sus competidores mientras que los jugadores infinitos tratan de superarse a sí mismos.

Los objetivos finitos son solamente señales de progreso hacia una visión. Las organizaciones se enfocan en lo urgente a costa de lo importante y responden a factores conocidos en lugar de explorar posibilidades desconocidas. Se obsesionan con lo que la competencia está haciendo y creen falsamente que es necesario reaccionar a cada movimiento y, por lo tanto, dejan de ver un sin número de mejores alternativas para fortalecer su propia organización.

Si creemos que la confianza, la cooperación y la innovación son factores importantes para los planes de largo plazo de nuestra organización, luego entonces, solamente tenemos una alternativa que es aprender a jugar con una actitud infinita, en donde la consistencia resulta o se vuelve más importante que la intensidad y aunque no sabemos cuándo se van a ver los resultados, si sabemos que tarde o temprano se darán.

Cualquier organización que quiera participar en un juego infinito y tener una vida larga, sana y exitosa, deberá seguir e implementar de manera integral las siguientes 5 prácticas esenciales: i) avanzar hacia una causa justa, ii) construir equipos confiables, honestos, efectivos, etc., iii) analizar a los rivales que merecen atención, iv) prepararse para ser flexibles existencialmente, y v) demostrar coraje para liderar.

Solo cuando aquellos que rodean a las organizaciones sepan cómo han decidido jugar, sabrán ajustar sus expectativas y comportamientos, podrán entender las implicaciones de corto y largo plazo y, por ende, podrán tomar mejores decisiones. Cuando ellos vean que una organización ha abrazado las 5 prácticas esenciales con actitud infinita, tendrán plena confianza, toda vez que sabrán que dichas organizaciones están comprometidas y saben exactamente hacia donde deben ir.

Como seres humanos y como organizaciones tendemos a buscar soluciones inmediatas a problemas incómodos y a darle prioridad a soluciones rápidas que nos ayuden a lograr nuestros objetivos de corto plazo, pero yo los invito a que seamos pacientes y adoptemos una actitud infinita y contribuyamos así a construir algo más grande que nosotros mismos, algo con valor y que perdure en las próximas generaciones.

Temas relacionados

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí

Últimas noticias

Noticias Recomendadas