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El boom de la economía polaca
Varsovia. La Eurocopa 2012 detonó el boom del sector turístico en Polonia (en la organización también participó Ucrania). A partir de ese momento, la nueva infraestructura en comunicaciones, por ejemplo, aeropuertos y carreteras, impactó directamente en la economía del país, que por cierto, no iba nada mal. Tras su ingreso a la Unión Europea, en el 2004, su PIB creció más de 40% hasta el 2014, un ritmo relativamente mayor si lo comparamos con el de la Unión Europea que no creció más de 12% durante esos 10 años.
Las ventajas comparativas de Polonia se asimilan a lo que los empresarios mexicanos buscan en Europa, me comenta Bernardo Turner, director general de Katcon en Polonia, una empresa regiomontana productora de catalizadores catalíticos y de sistemas de escape para automóviles. Junto a Katcon, las otras dos empresas mexicanas que tienen fábricas en este país son Cemex, con cinco plantas, y Nemak, del grupo Alfa, productora de autopartes de aluminio para motores.
Situada en Blonie, a unos 30 kilómetros de Varsovia, Katcon producirá durante los próximos cuatro años una enorme cantidad de catalizadores para Renault.
En una de las salas de juntas de la fábrica, Turner me comenta que entre las principales ventajas comparativas de Polonia destacan los costos de la mano de obra que en términos relativos son menores a Francia, Alemania y Gran Bretaña; los ingenieros y técnicos polacos son gente muy preparada, y la red de comunicaciones con los países europeos es magnífica. “Hay carreteras más modernas que en Alemania”, comenta Turner.
El dinamismo económico de Polonia se ve reflejado en los préstamos empresariales que otorgan los bancos y el asentamiento de empresas tecnológicas y de distribución. Google y Amazon han decidido ubicar en Polonia su centro de investigación y de distribución, respectivamente, a nivel europeo. La internacionalización de Polonia se puede ver en sus calles. Por ejemplo, el empleador privado que más contrataciones hace es la cadena minorista portuguesa Viedronca. Sus tiendas de conveniencia aparecen por todas partes como lo hace Oxxo en México.
Los sectores de la economía polaca que concatenan perfectamente con los mexicanos son el automotriz, aeroespacial, construcción, servicios y agricultura. El comercio entre Polonia y México ha crecido 20 veces en los últimos 17 años y en la actualidad equivale a poco más de 1,000 millones de dólares anuales. Manzanas, carne de puerco, quesos y embutidos, en general, son productos polacos de excelencia que podrían entrar a México si no existieran restricciones burocráticas en nuestro país.
Desde el ángulo cultural, Polonia y México presentan similitudes. Bernardo Turner destaca “la religión católica, el arraigo del catolicismo es tan profundo que cuando llegaron los rusos no pudieron marginar la iglesia de la vida cotidiana de los polacos”, comenta. Como en México, el día de muertos es uno de los más importantes en Polonia. “Es un día muy familiar”, comenta Turner.
Las relaciones entre México y Polonia cumplen 90 años y el próximo 11 de noviembre habrá un concierto en Bellas Artes para celebrar los 100 años de independencia polaca.