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Opinión

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¿Crisis o recesión, de qué depende?

Pocos días después de haberse divulgado mi artículo en este diario, me topé con una publicación muy interesante que apareció en el HBR (Harvard Business Review, por sus siglas en inglés)1 y que creo que vale la pena comentar. 

En la óptica de los autores (Phillipp Carlsson-Szlezak, Martin Reeves y Paul Swartz) la pandemia del coronavirus está generando, a nivel mundial, una fuerte pérdida de empleos y la implementación de políticas fiscales que, más tarde que temprano, se traducirán en un enorme déficit fiscal. Ambos acontecimientos (desempleo y déficit fiscal) han desatado el miedo a que esta pandemia, en escalada, se pueda transformar en una recesión o bien en una crisis de deuda; siendo los precios un elemento determinante, ya que si se pierde su estabilidad, habrá múltiples consecuencias tanto para la economía como para el sistema financiero.

Los autores señalan que existen cuatro factores que nos pueden llevar a una ruptura estructural, siendo las políticas públicas y los actores políticos quienes pudieran hacer la diferencia entre una crisis severa o una profunda y prolongada recesión. Tales factores son los que a continuación se comentan: 

1) Error en la Política.- El primer factor que nos podría encaminar hacia una recesión se da cuando los políticos, o bien aquellos responsables de diseñar las políticas públicas, batallan tanto con el diagnóstico como con la solución del problema. En este caso de error, normalmente aparecen dos malentendidos conceptuales: i) en materia de política monetaria y crisis bancarias, que no creo que sea el caso de México, y ii) en materia de política fiscal y austeridad que sin lugar a dudas están presentes en la actualidad en nuestro país y podrían dar lugar a una severa recesión, así como a una fuerte caída en el valor nominal de diversos activos.

2) Voluntad Política.- El segundo factor, aparece cuando el diagnóstico económico es claro y se conocen los remedios, pero los políticos se interponen en la ruta de la solución, siendo esto más un tema de voluntad o predisposición que de entendimiento y normalmente se da por diferencias en el análisis, creencias o dogmas.

3) Dependencia Política.- El tercer factor potencial que diferencia a una crisis severa de una recesión, se presenta cuando los encargados de las políticas públicas no cuentan con la autonomía operacional, autoridad o con los recursos públicos suficientes para actuar. Un ejemplo claro sería cuando el Banco Central de un país deja de tomar decisiones de forma autónoma e independiente.

4) Rechazo de la Política.- Por último, el cuarto factor ocurre cuando los encargados de las políticas públicas saben qué hacer, tienen voluntad política, pero el mercado rechaza sus planes de acción y, por lo tanto, no pueden obtener los recursos necesarios para llevar a cabo su proyecto.

La decisión de si en un futuro cercano enfrentaremos una crisis o una recesión está en manos de aquellos que definen las políticas públicas en nuestro país, y estamos muy próximos a saber hacia dónde soplan los vientos, al tiempo. 

 

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