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Opinión

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¿Cómo gastar menos? Algunas estrategias

En finanzas personales los consejos no funcionan igual para todas las personas. La razón es muy sencilla: pensamos diferente, tenemos hábitos y necesidades distintas. Hay personas que son muy ordenadas y registran cada centavo que gastan, otras simplemente no podrían con ello. Por eso hay que adaptarlas a nuestra situación particular.

Hoy quiero hablar de estrategias que nos pueden ayudar a gastar menos. Una de ellas es no gastar sin tener un plan. Esto significa que cada vez que recibimos un ingreso (nuestro salario, el pago de un cliente, etc) tenemos que decirle a ese dinero qué es lo que queremos que haga por nosotros, antes de que nos vuelvan a pagar.

Es como lo hacían los abuelos: esto va para la renta, esto para la luz, esto para el supermercado y así sucesivamente. Ellos lo metían en sobres destinados a diferentes labores, porque recibían su sueldo en efectivo. hoy en día lo más probable es que nos lo depositen en una cuenta bancaria. Entonces tenemos que adaptarnos: hacer sobres virtuales que nos permitan manejarlo mejor.

Ahora bien, eso ayuda pero para algunas personas no es suficiente. Mucha gente hace un presupuesto para el supermercado y siempre termina gastando más dinero del que había destinado.

¿Habrá alguna otra estrategia que pueda funcionar para esto? Sí, la hay y es muy sencilla pero al principio cuesta trabajo.

Se trata simplemente de hacer una lista de todo lo que necesitamos comprar para la semana en la casa y apegarnos a ella por completo. Es decir: no podemos comprar nada que no esté en esa lista. Así que si se nos olvidó poner la leche, pues mal día: esa semana no habrá leche en casa. Si nos encantan los mangos y empieza a ser temporada, pero no están en la lista, habrá que incluirlos pero para la siguiente semana. No los podemos comprar ahora, porque no están anotados.

Quizá nos lleve dos o tres semanas acostumbrarnos, pero una vez que pasemos esa etapa lo haremos casi sin pensar. No se nos olvidará anotar cosas en la lista, porque antes de hacerla lo pensaremos muy bien y controlaremos mejor lo que falta en casa (y lo que desperdiciamos también).

Otra idea que puede ayudar es hacer el ejercicio de usar únicamente efectivo durante una temporada (podemos empezar con una semana nada más). Eso implica no cargar con la tarjeta de débito o de crédito. Todas las compras: el mercado, la luz, la gasolina para el coche tendrán que ser pagadas sólo con el dinero que tenemos en mano.

¿Por qué hacer esto? Hay muchos estudios que demuestran que cuando usamos una tarjeta para pagar consumos, no tenemos esa sensación de “desprendernos” de nuestro dinero. En cambio, pagar con dinero se siente más, nos “duele”. Nos da más conciencia del valor de lo que estamos comprando y de cómo se nos va terminando. Hay personas que han logrado reducir su gasto cotidiano hasta en 40% después de aplicar este ejercicio.

También existen los días de “cero gasto”. Esto significa, retarnos a nosotros mismos a no comprar absolutamente nada durante los próximos tres días. Ni un café en la oficina (podemos llevarlo desde casa). Es curioso pero cuando era universitario, me gustaba hacer estos retos: en lugar de gastar en comida con mis amigos, ciertos días me cocinaba en la noche una ensalada o un arroz con pollo y vegetales, para disfrutarlo en las áreas verdes de la escuela. Así gastaba menos y tenía más dinero para invitar a mi novia al cine o para hacer cosas que realmente disfrutaba. Mis padres me daban una cantidad y me tenía que alcanzar, así que más me valía administrarla bien.

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia. Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com

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