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Cifras mentirosas: la exagerada lectura en México
Cada año los mexicanos nos tropezamos con las cifra que arroja la Encuesta Nacional de Lectura, después la enunciamos en todos los medios (los masivos y las redes) como si fuera de pena ajena. Negando con la cabeza, con esa mezcla contradictoria de vergüenza y orgullo patriotero autoinmolado. La sonrisa sardónica de quien lee sobre la fuga del Chapo y dice qué mal estamos . La realidad es mucho peor.
La encuesta más reciente (2014) decía que los mexicanos leemos 2.94 libros al año. La clase intelectual dio el grito al cielo, los padres de familia señalaron acusadoramente al gobierno y al SNTE, un buen número de jóvenes dijo ¿2.94...? Qué flojera .
Pero hay algo aún más inquietante que una encuesta donde el 30.4% de los que responden dicen haber leído en algún momento de su vida y un 12.7% contesta que eso de los libros con qué se come. Lo inquietante es que la cifra bien puede ser exageradamente alta al compararla con la realidad, como ya argumentó alguna vez Gabriel Zaid, y recientemente retoma Juan Manuel Alegría en la revista Etcétera.
Según el INEGI en el 2010 sumábamos 112 millones de habitantes, quedémonos con esa cifra un momento. Quitamos al 12.7% que no sabe qué es un libro (14 millones de mexicanos, incluyendo a alguno que otro gobernante), y nos quedan 97.7 millones. Sólo el 56.4% afirma leer libros (63 millones de mexicanos) y una cifra similar afirma alguna vez en su vida haber cruzado el umbral de ese sitio tan raro que se llama librería. Entre los que leen o han leído alguna vez, a la hora que se les pregunta su libro favorito, sólo el 60% puede mencionar alguno (el que más votos recibe es La Biblia)
Cuando el reporte dice que el promedio de libros leídos en el año es de 2.9, eso significaría que en México se leen 324 millones de libros al año. La producción total editorial del país, según la Cámara de la Industria Editorial, fue justamente de 145 millones de ejemplares (excluyendo los libros de texto gratuito) y se vendieron casi 148 millones de ejemplares. Antes de aplaudir con optimismo, detengámonos un segundo: entre esos 148 millones de libros que vendió el sector editorial, 48 millones los compró el gobierno, 14 millones se exportaron, 25 millones los compraron escuelas (como libros de texto o acervo bibliográfico), y sólo 57 millones se vendieron en librerías, tiendas de autoservicio, ferias del libro o directamente al público.
Eso significa que ese hipotético mexicano promedio dice que lee el triple de libros de los que compra. Aunque asumiéramos que el resto los regala el gobierno, los recibe prestados de amigos y familiares o se los vuela; lo cierto es que basándonos en libros vendidos a la población, el mexicano promedio compra medio libro al año. Pero declarar un índice de lectura de medio libro al año no sólo sería políticamente suicida, sino que además sería una exageración: asumiría que los mexicanos leen todos los libros que compran, lo cuál también es ridículo.
Tendríamos que sumar todos los libros que edita la iniciativa privada con los del Estado: libros de texto gratuitos, volúmenes de historia regional, ensayos académicos, reportes de agricultura, manuales técnicos, etcétera; para cuadrar la cifra a 2.9 libros editados al año por persona. Y para empatar con el famoso índice de lectura, tendríamos que asumir que absolutamente todo lo que se edita llega a manos de alguien y es leído. Pero presumir que todo lo editado (privadamente, estatalmente o de ambos) se compra y se lee es tan absurdo como las comparaciones con Finlandia (donde no sólo hay estadísticas más confiables, sino que el promedio de libros leídos al año por cada finlandés es de 47).
Evidentemente el mexicano miente cuando le preguntan cuántos libros leyó en el año, así como miente cuando cada año contesta que leyó La Biblia y algún otro libro que no recuerda bien...La Encuesta Nacional de Lectura es tan inútil como algunas de las que se publican durante las campañas electorales.
Si Amazon empezó a pagar regalías a algunos de sus autores de libros electrónicos por página leída en lugar de por libro leído, no estaría del todo mal tomar esa terrorífica idea, como inspiración para cambiar la escala de nuestra encuesta. Así la cifra promedio de lectura en México podría ser de un número más realista, algo así como 85 páginas per capita. Ahora sí, se vale cortarse las venas.
Twitter @rgarciamainou