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6 ideas para “ganarle” a la IA
Nelly Acosta Vázquez | IA: Integrados y Apocalípticos
Hace unos días, me preguntaban en un podcast cómo usar Inteligencia Artificial sin hacerse flojos o perder capacidades cognitivas. Sin duda, es una preocupación popular para quienes no quieren usarla (o que ocultan que lo hacen). "Somos la resistencia", suelen decir unas amigas escritoras que se niegan incorporar tecnología en su vida. ¿Con el tiempo, ellas lograrán ser más inteligentes que los que sí usamos IA?
El Dr. Huberman, neurobiólogo de Stanford, enfatiza que el aprendizaje real solo ocurre cuando el cerebro siente incomodidad o "fricción". "El aprendizaje y la neuroplasticidad son desencadenados por el error y la frustración. Si algo es fácil, tu cerebro no tiene razón para cambiar. El esfuerzo es la señal que le dice a tu sistema nervioso: 'Esto es importante, necesito cablearme de forma diferente'".
Bajo esa idea, usar la IA para tareas que sí sabemos o podemos hacer, seguro le daría a tu cerebro las mejores vacaciones de su vida. Pero quizás, solicitarle ideas y ejercicios para mejorar habilidades, eleve "el nivel de uso".
Comparto 6 prácticas para aquellos que quieran usar la Inteligencia Artificial para hacer cosas diferentes y desafiar un poco a su mente y a la tecnología:
1. Práctica del "abogado del diablo" (pensamiento crítico)
En lugar de pedirle que redacte un texto, pídele que destruya tus argumentos. Sube un ensayo o idea y dile: "Encuentra las 5 falacias lógicas más graves en mi argumento y oblígame a defenderlas". Esto entrena la agudeza analítica y la detección de sesgos.
Herramienta: ChatGPT o Claude – Pide antes cómo hacer un prompt de debate socrático.
2. Entrenamiento de "seguimiento de objetos múltiples" (atención dinámica)
Existen plataformas que usan IA para entrenar al cerebro a procesar información visual compleja. Estos ejercicios se usan en la NASA y en equipos de la élite deportiva para mejorar la velocidad de procesamiento.
Herramienta: NeuroTracker - Utiliza IA para escalar la dificultad según tu respuesta neuronal.
3. Simulaciones de escenarios de alta presión (toma de decisiones)
Usa la IA para recrear una crisis (de negocios, personal o ética) donde cada decisión que tomes genere una consecuencia inesperada. Esto desarrolla la flexibilidad cognitiva.
Herramienta: Vaughn Tan’s Thinking Tools - Diseñada para forzar el pensamiento crítico con IA.
4. Aprendizaje por "intercalado" y repetición espaciada
La IA puede analizar qué conceptos olvidas más rápido y organizarte un calendario de estudio. Esto fortalece la memoria a largo plazo mediante la neuroplasticidad.
Herramienta: Quizlet - integra IA para personalizar el estudio.
5. Reencuadre cognitivo (inteligencia emocional)
Entrena la mente para identificar pensamientos automáticos negativos y transformarlos. La IA actúa como un espejo que te ayuda a ver patrones de pensamiento que tú no notas.
Herramienta: MindLift - Especializada en reencuadre cognitivo mediante principios de Terapia Cognitivo-Conductual (CBT).
6. Entrenamiento en resolución de problemas (tutoría socrática)
En lugar de pedir la respuesta a algo, configura la IA para que nunca te la dé. Dile: "Ayúdame a resolver este problema dándome solo pistas en forma de preguntas". Esto construye "músculo" de resolución de problemas.
Herramienta: Khanmigo - Un tutor que te guía sin darte la solución.
Personalmente, no creo que la IA nos hará más “tontos”, a menos que decidamos delegar todo a la tecnología y dejar de esforzarnos. Quizás, la verdadera ventaja competitiva del profesional del futuro no será dominar una herramienta de IA, sino saber usarla para expandir nuestra propia capacidad de pensamiento.
O como dijera Álvaro Pascual-Leone, catedrático de Neurología en Harvard y pionero en neuroplasticidad: “Sólo si dejamos de usar ciertas capacidades porque una máquina las hace por nosotros, el cerebro reasignará esos recursos a otra cosa, perdiendo esa habilidad".
Así que, ¿con cuál desafío vas a empezar?