Lectura 4:00 min
Afore o Modalidad 40 ¿qué te conviene?
Para trabajadores de Ley 73, mejorar la pensión exige revisar Modalidad 40, ahorro, liquidez y conservación de derechos. Verástegui explica las decisiones que pueden fortalecer el retiro
Las mexicanas viven cerca de 79 años y los mexicanos 73, una longevidad que exige planear mejor los recursos para el retiro.
Llegar a los 50 años con derecho a pensionarse bajo Ley 73 abre una etapa decisiva: todavía existe margen para mejorar la pensión, pero también menos tiempo para recuperarse de una mala decisión financiera. Modalidad 40 puede ayudar a incrementar semanas y salario de cotización, mientras la Afore puede convertirse en una fuente complementaria de patrimonio.
En entrevista con El Economista, Daniela Verástegui, directora de Desarrollo de Negocio de Afore Banamex, considera que conforme se acerca el retiro la prioridad debe cambiar. A los 20 años existe tiempo para asumir mayores riesgos y recuperarse de una pérdida; hacia los 50 y 60 años cobra mayor importancia proteger el capital acumulado.
Te puede interesar
También recomienda contar con un fondo para emergencias. Perder el empleo cerca del retiro puede obligar a utilizar recursos destinados a la jubilación y afectar la estrategia financiera de los años siguientes.
Modalidad 40 con números
Para quienes cotizaron antes del 1 de julio de 1997, la Modalidad 40 puede ser una herramienta para fortalecer la futura pensión. En Ley 73 se necesitan por lo menos 500 semanas y el cálculo considera, entre otras variables, las semanas reconocidas y el salario promedio de las últimas 250 semanas.
Verástegui considera que la Modalidad 40 puede ser una buena alternativa para quien tiene capacidad económica para sostenerla. Ejemplifica el caso de una persona que previamente construyó un fondo y determina, después de hacer cuentas, que puede destinar alrededor de 10,000 pesos mensuales para buscar incrementar su pensión.
La clave está en hacer el cálculo antes de comprometer el dinero: Costo total de Modalidad 40 ÷ incremento mensual estimado de la pensión = meses necesarios para recuperar el desembolso.
Si el trabajador invierte 300,000 pesos y obtiene un aumento estimado de 6,000 pesos mensuales, tardaría 50 meses en recuperar ese desembolso. Es un ejemplo ilustrativo; el resultado individual depende de semanas, salarios, edad y duración de la estrategia.
Un derecho que caduca
La ejecutiva menciona que existe otra variable que puede ser incluso más importante que la cantidad ahorrada: la conservación de derechos.
“Bajo Ley 73, una persona que deja de cotizar conserva su derecho a solicitar una pensión durante un periodo equivalente a la cuarta parte del tiempo cubierto por sus cotizaciones semanales, contado desde la fecha de baja. Ese periodo no puede ser menor a 12 meses”.
Así, acumular suficientes semanas no significa que el trabajador pueda dejar pasar indefinidamente los años antes de solicitar su pensión. El IMSS exige encontrarse dentro del periodo de conservación de derechos al tramitar una pensión por cesantía o vejez bajo Ley 73.
Verástegui considera que este punto debe revisarse antes de iniciar cualquier estrategia, “si una persona deja transcurrir demasiado tiempo sin revisar su situación ante el Instituto puede comprometer su derecho pensionario, aunque el dinero acumulado siga siendo suyo”.
Tu nómina del futuro
La Afore cumple otro papel. Verástegui propone dejar de mirar el estado de cuenta únicamente como una cantidad acumulada y convertirlo mentalmente en “tu nómina del futuro”: cuánto ingreso podrá proporcionar ese patrimonio cuando termine la vida laboral.
Para Ley 73, el ahorro voluntario no sustituye las semanas ni modifica el salario promedio empleado para calcular la pensión, pero sí puede formar una reserva financiera complementaria.
La especialista también recomienda diversificar y no concentrar todo el patrimonio en un solo instrumento. Afore, ahorro líquido y otras alternativas pueden cumplir objetivos diferentes de acuerdo con plazo, riesgo y necesidades futuras.
La decisión, entonces, no es simplemente la Modalidad 40 contra Afore. Antes hay que responder cuatro preguntas:
- ¿cuántas semanas tengo?
- ¿hasta cuándo conservo mis derechos?
- ¿cuánto aumentará realmente mi pensión?
- ¿cuánto dinero necesito mantener disponible?
“El mejor retiro no necesariamente será el que consiga la pensión mensual más alta, sino aquel que combine ingreso, patrimonio, liquidez y la certeza de haber protegido oportunamente el derecho a pensionarse”, concluye Verástegui.