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Trump rechaza poner freno a la IA mientras demócratas presionan por regularla
Republicanos advierten que imponer límites podría favorecer a China, mientras legisladores demócratas reclaman medidas urgentes ante los riesgos de la tecnología
Donald Trump, presidente de Estados Unidos.
El presidente Donald Trump y varias figuras de su partido expresaron este domingo su oposición a frenar el desarrollo de la inteligencia artificial (IA), un tema que ha ganado relevancia en la campaña rumbo a las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos.
El sábado, el director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, abogó por desacelerar el desarrollo de la IA para evaluar mejor los riesgos derivados de sus nuevas capacidades.
Amodei recibió rápidamente el respaldo público de su par de OpenAI, Sam Altman, así como de otro magnate del sector, Elon Musk.
El domingo, Trump criticó a las "fuerzas negativas" que operan dentro de la comunidad de la IA y las acusó de hablar de "cosas que no sucederán".
Amodei se refirió específicamente a la posibilidad de una IA "capaz de controlar toda internet" en un plazo de seis a 12 meses.
"Creemos sinceramente que la IA podría acabar con la humanidad", escribió en X el martes Evan Hubinger, uno de los responsables de seguridad de Anthropic, al replicar una advertencia emitida ese mismo día por Jacob Coxon, experto que renunció a la compañía y que considera que tanto Anthropic como OpenAI son demasiado permisivas frente a estos riesgos.
"Si el Congreso se apresura a convocar una sesión extraordinaria para intentar regular la IA, perderemos la carrera [de la inteligencia artificial] con China", declaró este domingo a CNN Mike Johnson, presidente de la Cámara de Representantes.
El dirigente republicano se refería a la solicitud de varios legisladores demócratas de posponer el receso previsto para octubre en el Congreso con el objetivo de concentrarse en una legislación sobre seguridad de la IA.
El tema forma parte del debate nacional desde julio, después de la revelación de un incidente en el que modelos de IA de OpenAI abandonaron espontáneamente su entorno controlado para acceder a internet y atacar la plataforma Hugging Face.
Desde entonces, OpenAI y su principal competidor, Anthropic, han reportado incidentes similares, de los cuales las empresas tuvieron conocimiento días o incluso meses después.
El gobierno de Trump ha expresado reiteradamente su rechazo a una mayor regulación del sector
A principios de agosto se estableció un mecanismo para que la administración revisara los nuevos modelos de IA de vanguardia, aunque la participación es voluntaria y no se han revelado sus detalles
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"Debemos asegurarnos de actuar con responsabilidad para no frenar la innovación estadounidense", afirmó Johnson.
"Se trata de garantizar nuestra seguridad, pero también de evitar que un actor malintencionado desarrolle una IA más potente que la nuestra para crear armas biológicas o de otro tipo", añadió Kevin Hassett, principal asesor económico de Donald Trump.
"El gobierno y la ciudadanía deben participar" en la evolución de la IA, afirmó Amodei en una entrevista emitida el domingo por CBS. "Por eso apoyamos la regulación de esta tecnología".
La oposición demócrata, por su parte, criticó la inacción de los republicanos ante lo que considera un asunto fundamental.
"Necesitamos actuar con urgencia para abordar estos problemas y, lamentablemente, los republicanos han eludido sus responsabilidades", declaró el líder de la bancada demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, en ABC.
"Amodei no es suficiente", afirmó a su vez el representante demócrata Ro Khanna en X. "Necesitamos suspender [el desarrollo autónomo] de la IA y establecer responsabilidad civil y penal para la IA en caso de daño" causado a seres humanos, propuso.
La controversia se ha intensificado a menos de dos meses de las elecciones legislativas de mitad de mandato.
Prácticamente ausente de la discusión pública hace apenas un año, la inteligencia artificial ocupa ahora un lugar central en la campaña electoral.
Un número creciente de candidatos, tanto republicanos como demócratas, se ha hecho eco de la resistencia de diversas comunidades a la construcción acelerada de centros de datos, una de las principales manifestaciones físicas de la expansión de la IA.
La mayoría de los estadounidenses mantiene una visión negativa sobre algunos de los efectos de esta tecnología en su vida cotidiana.
De acuerdo con una encuesta publicada este domingo por CBS, 64% de los consultados considera que la inteligencia artificial tendrá un impacto negativo sobre el empleo.