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Trump e Irán se comunican solo con amenazas
Irán aguarda el lunes el plazo impuesto por el presidente Donald Trump para abrir el estratégico estrecho de Ormuz o afrontar un gran ataque contra sus plantas de energía, mientras Israel advirtió que la guerra podría prolongarse varias semanas más.
Tras una escalda con Hezbolá, Israel atacó un puente que conecta la región de Tiro, Líbano.
Jerusalén. Irán aguarda el lunes el plazo impuesto por el presidente Donald Trump para abrir el estratégico estrecho de Ormuz o afrontar un gran ataque contra sus plantas de energía, mientras Israel advirtió que la guerra podría prolongarse varias semanas más.
Israel también dio las señales más claras sobre una posible campaña terrestre en Líbano, al destruir un puente clave, mientras promete aplastar en ese páis a Hezbolá, el movimiento chiita respaldado por Irán.
Trump está bajo una fuerte presión por el alza de los precios de los combustibles en un año de elecciones de mitad de mandato. El crudo se ha encarecido desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, con los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán.
“Si Irán no ABRE TOTALMENTE, SIN AMENAZAS, el estrecho de Ormuz, dentro de 48 horas desde este momento exacto, Estados Unidos atacará y aniquilará sus numerosas PLANTAS DE ENERGÍA”, dijo Trump.
Irán replicó de inmediato. El poderoso presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, amenazó con destruir “irreversiblemente” las infraestructuras energéticas, de tecnología de la información y de desalinización de agua de la región.
El mando operativo del ejército Jatam Al Anbiya amenazó con cerrar “completamente” el estrecho si Trump ejecuta sus amenazas.
Israel sube el tono
El ejército israelí atacó este domingo un importante puente situado en la principal carretera costera que conecta la región de Tiro con el resto del país, después de que el ministro de Defensa, Israel Katz, afirmara que el gobierno dio la orden de destruir más infraestructuras utilizadas presuntamente por Hezbolá.
El presidente de Líbano, Joseph Aoun, condenó el bombardeo israelí del puente y afirmó que los ataques contra la infraestructura constituyen “el preludio de una invasión terrestre”.