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José Antonio Kast anuncia gobierno de emergencia
El presidente chileno lanzó críticas a Gabriel Boric al decir que le entregó un país con finanzas débiles y con mayor delincuencia.
Kast ordenó la construcción de "barreras físicas" en la frontera con Bolivia para desincentivar la inmigración irregular, una de sus principales promesas electorales.
Santiago. El abogado ultraconservador José Antonio Kast asumió ayer la presidencia de Chile y se convirtió en el mandatario de derecha más radical en el país desde la dictadura de Augusto Pinochet.
"Sí, juro", expresó Kast en una ceremonia solemne ante el pleno del Congreso en la ciudad de Valparaíso, a 110 km de Santiago, en la que relevó al mandatario izquierdista Gabriel Boric, en el poder en los últimos cuatro años.
Kast, de 60 años, llega a la presidencia de Chile con la promesa de instaurar un "gobierno de emergencia" para enfrentar con mano dura la delincuencia y la inmigración irregular, las dos mayores preocupaciones de los chilenos.
"Las cosas van a cambiar", dijo a periodistas minutos antes de asumir, al condenar el ataque a balazos a un policía en el sur de país durante la madrugada.
Frente a un Congreso con una mayoría de derecha, Kast fue investido entre los vítores de sus compañeros. "Chi, chi, chi! ¡Le, le, le! ¡Viva Chile!", se escuchó al término de la ceremonia.
Su primer acto como mandatario fue la toma de juramento de los 24 ministros de su gabinete. Dos de ellos fueron abogados de Augusto Pinochet (1973-1990), cuya dictadura dejó más de 3,200 muertos y desaparecidos.
Luego abordó el tradicional Ford Galaxie negro descapotable, un regalo al país en 1968 de la reina Isabel II de Inglaterra, y saludó a sus partidarios bajo un intenso sol.
Por la noche y desde el Palacio de la Moneda, Kast salió al balcón central para dar un mensaje al país. “Tengo el alma encendida”, dijo el presidente.
En una plaza llena de seguidores, el presidente apareció en el balcón junto a su esposa. Interrumpido de manera frecuenta por gritos y aplausos, el presidente chileno lanzó la advertencia de su política migratoria. Mandará colocar “barreras físicas” en la frontera con Bolivia para impedir el ingreso al país de indocumentados, una de sus promesas de campaña.
Kast hizo un reclamo airado al expresidente Gabriel Boric al decir que “nos entregan un país en peores condiciones de las que podíamos imaginar”. Hizo referencia a las finanzas públicas “debilitadas” y al “avance del crimen organizado”.
El presidente advirtió que no lo dice como “excusa”, sino como una realidad que no se puede ocultar. Por esta razón, continuó Kast, “Chile necesita un gobierno de emergencia”.
“Expectativas, esperanzadoras”
Devoto católico y padre de nueve hijos, Kast representa "una derecha conservadora como no se ha conocido desde el retorno a la democracia", en 1990, asegura Rodrigo Arellano, analista político de la privada Universidad del Desarrollo.
Aunque los asesinatos y secuestros aumentaron y han llegado al país bandas criminales extranjeras como el Tren de Aragua, Chile es todavía uno de los países más seguros de la región. La tasa de homicidios fue de 5.4 por cada 100,000 habitantes en 2025, una de las más bajas de la región latinoamericana.
El ultraderechista fue investido en una ceremonia a la que asistieron los mandatarios Javier Milei (Argentina), Rodrigo Paz (Bolivia) y Daniel Noboa (Ecuador), entre otros. México envió a la subsecretaria para América Latina Raquel Serur.
Kast se suma así a los gobiernos de derecha que crecen en la región bajo el ala de Estados Unidos.